Mostrando las entradas con la etiqueta Ciencia. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Ciencia. Mostrar todas las entradas

lunes, 28 de enero de 2019

La Ciencia en el Medioevo: Recepción del Saber Antiguo en la Europa Cristiana - Marcelo Gustavo Imbrogno

La Ciencia en el Medioevo
Recepción del Saber Antiguo en la Europa Cristiana
Prof. Marcelo Gustavo Imbrogno


El próximo viernes 1 de febrero, a partir de las 20hs, el Prof. Marcelo Gustavo Imbrogno disertará sobre “La Ciencia en el Medioevo: Recepción del Saber Antiguo en la Europa Cristiana”

Organizado por “Fraternidad de Vida Nueva”, dicha disertación será en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, Catamarca 2336 de Mar del Plata. La entrada es libre y se solicitará una colaboración voluntaria para sostener los gastos del Multiespacio.

Se piensa habitualmente que el Occidente Cristiano descubrió el saber griego por traducciones árabes. Sin embargo Europa siempre preservó sus contactos con el mundo griego. Un ejemplo de ello es la Abadía de Mont-Saint-Michel, importante centro de traducción de textos desde el siglo XII.

martes, 27 de febrero de 2018

El Aborto ¿Es un Problema de Salud? - Mario Caponnetto

El Aborto ¿Es un Problema de Salud?
Dr. Mario Caponnetto


Digámoslo de entrada: el aborto no es ni exclusiva ni principalmente un problema de salud; pero es, entre otras cosas, un problema que atañe a la salud sea en el plano de la salud pública, sea en el nivel individual de la práctica médica. Los médicos, en consecuencia, tenemos algo -y algo importante- que decir en esta materia. Pues bien, en esta ocasión quiero hablar como médico.

Hay dos argumentos que suelen esgrimir los defensores y propulsores de la legalización del aborto. Primero, que es necesario legalizar esta práctica como solución al grave problema que representan los abortos clandestinos realizados en medios sanitarios precarios con su secuela de morbimortalidad materna, cuestión esta que afecta principalmente a las capas sociales más vulnerables y desprotegidas, esto es, las mujeres pobres que no pueden acceder, a diferencia de las mujeres ricas, a abortos seguros y caros. Se trataría, por tanto, de poner fin mediante el aborto legal a una situación de emergencia sanitaria y de flagrante injusticia social. El segundo argumento es el del llamado “aborto terapéutico”: ¿qué se hace en aquellos casos en que una gestación pone en riesgo la salud o la vida de la mujer gestante?; ¿se ha de poner o no fin al embarazo en resguardo de la salud o de la vida materna? Ambos argumentos conciernen directamente a la medicina y es preciso darles una respuesta médica. Veamos cada uno de ellos por separado.

Ningún médico con alguna experiencia puede negar la existencia de abortos practicados en condiciones no sólo sanitariamente precarias sino también a menudo realizados por la misma mujer gestante mediante los más variados recursos. Tampoco puede negarse que tales abortos son una fuente incuestionable de morbilidad y mortalidad materna. Menos aún es posible pasar por alto que este problema afecta de manera casi exclusiva a los sectores sociales que viven en la indigencia extrema y en la marginalidad más estremecedora. Varios años de mi ya larga vida médica transcurrieron en las periferias de la Patria y he sido testigo directo de esta desoladora realidad y en este punto no vale demasiado discutir sobre estadísticas: en primer lugar porque no tenemos en nuestro país estadísticas confiables casi respecto de nada (situación que se presta al manipuleo de los números y de los datos por parte de los grupos pro aborto que intentan imponer cifras disparatadas con el fin de crear un panorama que ni de lejos se aproxima a la realidad) y segundo porque en definitiva la naturaleza del problema es inconmensurable y cada mujer que muere o cada niño por nacer que se pierde representan una tragedia humana irreductible a un dato estadístico. Esto no significa que debamos prescindir de la estadística; sólo intento decir que la realidad médica y social de los abortos clandestinos en los sectores vulnerables y marginales se impone por sí misma sin necesidad de apelar a otra cosa que a la directa experiencia. La magnitud del problema, sólo medible mediante estadísticas, es otro costado de la cuestión, importante sin duda, pero un costado accidental.

Ahora bien, admitida esa realidad se plantea una cuestión bien clara y precisa: ¿es la legalización del aborto la solución de este drama? ¿Es la única solución? ¿Es la mejor solución? Creo que sería bueno y oportuno centrar la discusión sobre este punto si lo que en realidad se pretende es un debate serio y honesto y no la imposición, sin más, de una ideología abortista que es la que parece animar a la mayoría de quienes pugnan en favor del aborto.

martes, 7 de febrero de 2017

Santa Hildegarda de Bingen y la Ciencia Medieval - Marcelo Gustavo Imbrogno

Santa Hildegarda de Bingen y la Ciencia Medieval
Prof. Marcelo Gustavo Imbrogno


[FVN] El próximo viernes 10 de febrero, a partir de las 20:30hs, el Prof. Marcelo Gustavo Imbrogno disertará sobre “Santa Hildegarda de Bingen y la Ciencia Medieval”. Organizado por “Fraternidad de Vida Nueva”, dicha disertación será en el Multiespacio Cultural EL CAMINO, Av. Luro 4344 – 1º Piso, de Mar del Plata. La entrada es libre y gratuita.

La historia de Santa Hildegarda de Bingen es amplia y nos enseña una mujer medieval excepcional que, con una personalidad multifacética, pertenece plenamente a la cultura del siglo XII. Nacida en Böckelheim, sobre el Nahe, en el año 1098, murió en Rupertsberg, cerca de Bingen, en el año 1179. Su culto, que comenzó al poco tiempo de su muerte, fue ratificado por el Papa Benedicto XVI el 10 de mayo del 2012. 

Nuestra Santa, que se destacó como Mística, Filósofa, Teóloga y Predicadora, expuso y describió piadosamente en libros sus conocimientos experimentales tanto sobre ciencias naturales, médicas y musicales. Su fiesta se celebra el 17 de septiembre. El 7 de octubre del 2012, su nombre fue agregado a la lista de Doctores de la Iglesia por el Papa Benedicto XVI.

lunes, 4 de febrero de 2013

Historia y New Age: la epidemia Da Vinci - Manuel Alejandro Rodríguez de la Peña

Historia y New Age: la epidemia Da Vinci
Manuel Alejandro Rodríguez de la Peña


Numerosos expertos han catalogado el fenómeno espiritual post-moderno de la llamada New Age (Nueva Era) como una "religiosidad de supermercado", es decir, una religiosidad sincrética en la que funciona algo tan actual como el "hágalo usted mismo". Cada creyente se fabrica una religión a su medida personal, rechazando aquello que le causa disgusto o intuye que le va a suponer un esfuerzo o sacrificio y abrazando los aspectos más placenteros y consoladores de cada religión. Es ésta una religiosidad emocional y panteísta en la que el denominador común es el rechazo de toda autoridad, magisterio y tradición. Las sectas y movimientos de la Nueva Era se esfuerzan en halagar al posible "cliente" con promesas de felicidad y listas de "derechos" de los hijos de Dios: ningún deber para con el Altísimo no sea que se asusten.

En mi condición de historiador asisto en los últimos años, cabe decir que estupefacto, a la extensión exitosa y vertiginosa del virus New Age al campo de la Historia, en concreto de la divulgación histórica novelada. Este virus presenta los mismos síntomas en el ámbito de la Historia que en el de la espiritualidad. Podríamos decir que es una "Historia de supermercado" en la que el pseudo-historiador o novelista de turno pica de aquí y allá algunos aspectos históricos y los entremezcla sin criterio en un totum revolutum en el que el lector no precavido no advierte la diferencia entre la historia y la ficción.

Al igual que sucede con la religiosidad New Age, la pseudo-historia New Age se queda con aquellos aspectos más morbosos/misteriosos de la Historia científica para mezclarlos arbitrariamente con fantasías e invenciones sin preocuparse lo más mínimo de "cosas" tales como el rigor, las fuentes documentales, la coherencia o la contextualización. Ni que decir tiene que esa otra cosa llamada "verdad" les trae al pairo. De hecho, cabría decir que esta forma de hacer historia es un retroceso a algo que creíamos superado con Sócrates: el mito.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Benedicto XVI resalta primacía educativa de la familia en la sociedad

Benedicto XVI resalta primacía educativa de la familia en la sociedad


VATICANO, 09 Nov. 10 (ACI).- El Papa Benedicto XVI señala en su mensaje al Cardenal Angelo Bagnasco, Arzobispo de Génova y Presidente de la Conferencia Episcopal Italiana (CEI), que la familia es la primera educadora de las personas, en la que se "plasma el rostro de un pueblo" y esta comunidad debe formar a las personas para el adecuado uso de la libertad.

En el texto dado a conocer hoy y enviado en ocasión de la 62° Asamblea General de la CEI, que se celebra esta semana en la localidad italiana de Asís, el Papa comenta sobre el Santo de Asís que "de la asistencia a la Santa Misa y de recibir con devoción la Sagrada Comunión deriva la vida evangélica de San Francisco y su vocación a recorrer el camino de Cristo Crucificado".

En este contexto resalta que "la santidad de la Eucaristía exige que se celebre y se adore este misterio, conscientes de su grandeza, importancia y eficacia para la vida cristiana, pero también exige pureza, coherencia y santidad de vida por parte de cada uno de nosotros, para ser testigos vivos del único sacrificio de amor de Cristo".

jueves, 18 de marzo de 2010

Fe y Ciencia para llegar a la Verdad de Dios Amor - Benedicto XVI

Fe y Ciencia para llegar a la Verdad de Dios Amor
Benedicto XVI


El Santo Padre se refirió, en esta Catequesis, a algunos aspectos de la Doctrina de San Buenaventura de Bagnoregio, Doctor de la Iglesia [III].


VATICANO, 17 Mar. 10 (ACI).- En la Audiencia General de hoy miércoles, celebrada en la Plaza de San Pedro, Benedicto XVI prosiguió su Catequesis sobre San Buenaventura de Bagnoregio y Santo Tomás de Aquino. Ambos, explicó, son un claro ejemplo de cómo se puede usar la fe y la razón, la fe y la ciencia para llegar a la Verdad, al conocimiento de Dios Amor.

El Santo Padre señaló que "ambos escrutaron los misterios de la Revelación, valorizando los recursos de la razón humana, ese fecundo diálogo entre fe y razón que caracteriza al Medioevo Cristiano, época de gran vivacidad intelectual, además de fe y renovación eclesial".

San Buenaventura, Franciscano, y Tomás, Dominico, pertenecían a las Órdenes Mendicantes, que "con su frescura espiritual renovaron en el siglo XIII la Iglesia entera y atrajeron a tantos seguidores". Y "ambos se preguntaban si la Teología era una ciencia práctica o teórica, especulativa".

"La conclusión de Santo Tomás es que la Teología es teórica porque quiere conocer a Dios cada vez más y es práctica porque trata de orientar nuestra vida hacia el bien. Pero hay un primado del conocimiento: sobre todo debemos conocer a Dios para actuar después como Dios establece. Esta primacía del conocimiento frente a la praxis es significativa para la orientación fundamental de Santo Tomás".

San Buenaventura, "amplía la alternativa entre teórica (primacía del conocimiento) y práctica (primado de la praxis), añadiendo un tercera actitud que llama sapiencial y afirmando que la sapiencia abraza ambos aspectos" porque "busca la contemplación, como la forma más elevada de conocimiento y su intención es sobre todo la de convertirnos al bien. Para San Buenaventura es esencial el primado del amor".

martes, 16 de septiembre de 2008

El "Jesús de la historia" es una construcción ideológica - Mons. Martínez Fernández

El “Jesús de la historia” es una construcción ideológica
Mons. Francisco Javier Martínez Fernández


Madrid (España), 15 Jul. 08 (AICA).- "Lo que con frecuencia se llama ‘el Jesús de la historia’, por contraposición al también llamado ‘Cristo de la fe’, no es más que una construcción ideológica de la modernidad ilustrada o post-ilustrada, para justificar con un ‘halo’ científico, su rechazo a la fe y a la tradición cristianas", precisó el arzobispo de Granada (España), monseñor Francisco Javier Martínez Fernández.

En una entrevista luego de su exposición “Cristo de la historia, Jesús de la fe”, pronunciada en la inauguración del Simposio dedicado al libro “Jesús de Nazaret” de Benedicto XVI en la Universidad de Nottingham, Inglaterra, el prelado español explicó que lo malo de los libros que hacen esta oposición “no es que vayan contra la tradición de la Iglesia, sino que, desde el punto de vista histórico, estén tan cargados de ideología moderna".

Seguidamente señaló que "ese es, en el fondo, el problema principal de un libro que se difundió mucho recientemente en España, el de José Antonio Pagola (igual que el de tantos otros que tuvieron las mismas pretensiones antes que él): que son ‘reconstrucciones’ que, aprovechándose del prestigio de que goza entre la gente sencilla la pretensión, típicamente ilustrada, de que uno está haciendo ‘ciencia histórica’, y como esto que se ofrece encaja tan perfectamente en las categorías dominantes de la cultura actual, la gente no percibe que lo que se les ofrece no es en absoluto ‘historia’, sino una construcción humana al servicio de una ideología (por lo general de moda)".

lunes, 15 de septiembre de 2008

El caso Galileo - Horacio Boló


El caso Galileo
Dr. Horacio Boló


No debe haber episodio más utilizado, junto con las Cruzadas, para denostar a la Iglesia Católica que el caso de Galileo Galilei. Veamos qué sucedió realmente, cómo fue el proceso, por qué se lo condenó y a qué se lo condenó.


Galileo nació en Italia en la ciudad de Pisa en 1564 y murió en Florencia en 1642. Su familia quería que fuera médico pero desde muy joven se inclinó por la filosofía natural y en este campo su gran mérito fue combinar la experimentación con el cálculo matemático. Un rasgo característico de su personalidad era su vehemencia en las discusiones y no contento con refutar a sus adversarios trataba de confundirlos e incluso los ridiculizaba despiadadamente. Al respecto Sir David Brewster dijo acertadamente que "La audacia, cuando no la imprudencia, con la que insistía en convencer a sus enemigos en general sólo lograba alejarlos de la verdad”. Este rasgo es necesario tenerlo en cuenta porque fue una de las causas por las que tuvo tantos problemas.

Vale la pena destacar que todo el mundo lo recuerda como astrónomo, pero no es esa el área de la ciencia en la que se destacó. Sus principales aportes al conocimiento científico fueron en la mecánica. En astronomía su gran aporte fue la invención del telescopio, pero en este campo cometió grandes errores, como por ejemplo, afirmar que los planetas Venus y Mercurio eran trasparentes y que la luz del sol pasaba a través de ellos. O pensar que los cometas eran sólo fenómenos meteorológicos.

Sus problemas empezaron cuando comenzó a defender las teorías de Copérnico por lo que resulta muy importante hacer un breve resumen de la vida y la obra de Copérnico. Nicolás Copérnico nació en 1473 en el seno de una familia de origen polaco profundamente católica que pertenecía a la Orden Tercera de San Domingo (Dominicos), es más, dos de sus hermanos fueron sacerdotes y su hermana entró en la Orden Cisterciense, llegando a ser Abadesa. Murió en 1543. En el año 1537 el Rey de Polonia lo propuso como obispo de una de las diócesis, lo que lleva a pensar que fue sacerdote, es decir, seis años después que se conocieron sus teorías astronómicas. En el año 1514 el Concilio de Letrán le pidió su opinión sobre la reforma del calendario eclesiástico… respondió que debía hacer otros estudios antes de responder y estos estudios fueron la base del Calendario Gregoriano. En el año 1531 comienza a conocerse su teoría en la que sostenía que la tierra giraba alrededor del sol y no el sol alrededor de la tierra. En el año 1533 sus investigaciones les fueron leídas al Papa Clemente VII y tres años después un Cardenal Arzobispo de Capua le dice que debe publicar sus trabajos. Es importante subrayar que ya en el título de su obra dice que su teoría es una hipótesis y se la dedica al Papa Pablo III. Esto nos demuestra claramente que no tuvo ningún problema con la Iglesia Católica, a la que pertenecía. Los primeros en oponerse a sus teorías fueron los teólogos luteranos. Hay que subrayar que la teoría de Copérnico va a ser demostrada científicamente muchos años después y que en la época de Galileo era una teoría, una hipótesis no probada científicamente y Galileo tampoco ofreció una verdadera prueba de esta teoría.

Entrada destacada

Magnifica humanitas: luces y sombras en la Encíclica inaugural de León XIV - Mario Caponnetto

Magnifica humanitas : luces y sombras en la Encíclica inaugural de León XIV Mario Caponnetto               Finalmente, el pasado 25 de mayo ...