martes, 24 de diciembre de 2013

El Pesebre que preparó San Francisco de Asís el día de Navidad - Tomás de Celano

El Pesebre que preparó San Francisco de Asís el día de Navidad
Tomás de Celano


Texto de la “Vida Primera” del Seráfico Padre San Francisco de Asís, Capítulo XXX, escrita por el Beato Tomás de Celano, su biógrafo oficial.


84. “La suprema aspiración de Francisco, su más vivo deseo y su más elevado propósito, era observar en todo y siempre el santo Evangelio y seguir la doctrina de nuestro Señor Jesucristo y sus pasos con suma atención, con todo cuidado, con todo el anhelo de su mente, con todo el fervor de su corazón. En asidua meditación recordaba sus palabras y con agudísima consideración repasaba sus obras. Tenía tan presente en su memoria la humildad de la encarnación y la caridad de la pasión, que difícilmente quería pensar otra cosa.

Digno de recuerdo y de celebrarlo con piadosa memoria es lo que hizo tres años antes de su gloriosa muerte, cerca de Greccio, el día de la natividad de nuestro Señor Jesucristo. Vivía en aquella comarca un hombre, de nombre Juan, de buena fama y de mejor tenor de vida, a quien el bienaventurado Francisco amaba con amor singular, pues, siendo de noble familia y muy honorable, despreciaba la nobleza de la sangre y aspiraba a la nobleza del espíritu. Unos quince días antes de la navidad del Señor, el bienaventurado Francisco le llamó, como solía hacerlo con frecuencia, y le dijo: «Si quieres que celebremos en Greccio esta fiesta del Señor, date prisa en ir allá y prepara prontamente lo que te voy a indicar. Deseo celebrar la memoria del niño que nació en Belén y quiero contemplar de alguna manera con mis ojos lo que sufrió en su invalidez de niño, cómo fue reclinado en el pesebre y cómo fue colocado sobre heno entre el buey y el asno». En oyendo esto el hombre bueno y fiel, corrió presto y preparó en el lugar señalado cuanto el Santo le había indicado”.

85. “Llegó el día, día de alegría, de exultación. Se citó a hermanos de muchos lugares; hombres y mujeres de la comarca, rebosando de gozo, prepararon, según sus posibilidades, cirios y teas para iluminar aquella noche que, con su estrella centelleante, iluminó todos los días y años. Llegó, en fin, el santo de Dios y, viendo que todas las cosas estaban dispuestas, las contempló y se alegró. Se prepara el pesebre, se trae el heno y se colocan el buey y el asno. Allí la simplicidad recibe honor, la pobreza es ensalzada, se valora la humildad, y Greccio se convierte en una nueva Belén. La noche resplandece como el día, noche placentera para los hombres y para los animales. Llega la gente, y, ante el nuevo misterio, saborean nuevos gozos. La selva resuena de voces y las rocas responden a los himnos de júbilo. Cantan los hermanos las alabanzas del Señor y toda la noche transcurre entre cantos de alegría. El santo de Dios está de pie ante el pesebre, desbordándose en suspiros, traspasado de piedad, derretido en inefable gozo. Se celebra el rito solemne de la misa sobre el pesebre y el sacerdote goza de singular consolación”. 

lunes, 23 de diciembre de 2013

Sobre el Retiro Espiritual Ignaciano 2013 organizado por Fraternidad de Vida Nueva

Sobre el Retiro Espiritual Ignaciano 2013 organizado por Fraternidad de Vida Nueva


Breve Crónica y Fotos


El P. José Laxague, CR,  fue el encargado de predicar el “Retiro Espiritual Ignaciano” 2013 organizado por la Asociación Fraternidad de Vida Nueva, los días 13, 14 y 15 de Diciembre pasado, en la Casa Diocesana de Ejercicios Espirituales del Bosque de Peralta Ramos, en Mar del Plata.

El P. Laxague ha predicado brillantemente los Ejercicios Espirituales ese fin de semana y ha sido un dócil instrumento del Señor para los Ejercitantes. En estos días que compartimos con él, pudimos experimentar su cercanía, sencillez y humildad. Un verdadero Sacerdote de Cristo Rey, de muy buena doctrina y mejor piedad.


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