lunes, 22 de febrero de 2010

«Tú eres Pedro». Día de la Cátedra de San Pedro - Mons. Fernando Sebastián Aguilar

«Tú eres Pedro»
Día de la Cátedra de San Pedro
Mons. Fernando Sebastián Aguilar


Publicamos una carta de monseñor Fernando Sebastián Aguilar, arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, escrita el 30 de junio del año 2007 en versión adaptada por el día de la Cátedra de San Pedro (22 de Febrero). La oración del final es anónima pero representa el sentir de nuestra «Fraternidad de Vida Nueva».


En estos tiempos los cristianos necesitamos tener una idea clara de la función de Pedro y de sus sucesores en la constitución de la Iglesia y en nuestra vida personal de fe. El Obispo de Roma es el sucesor de Pedro, el Apóstol a quien Jesús eligió para ser el apoyo firme de la fe y de la vida religiosa de sus discípulos. “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” (Mt 16, 18-19). “He rezado por ti para que tu fe no desfallezca. Cuando estés fuerte confirma a tus hermanos” (Lc 22, 31). “Si me quieres cuida de mi rebaño” (Cf. Jn 21, 17). Los Apóstoles reconocieron a Pedro la función de la presidencia de todos ellos. Cuando Jesús subió al Cielo, Pedro presidía la vida y las actividades de los Doce.

En la tarea de anunciar el evangelio, Pedro pasó de Jerusalén a Antioquia, en Asia Menor, y luego de Antioquia a Roma. Roma era el centro del mundo conocido. Situarse en Roma era una manera de manifestar la universalidad del evangelio de Jesús y de impulsar la difusión de la fe cristiana por toda la amplitud del mundo.

Hay testimonios muy antiguos de que los Obispos de todo el mundo se sentían vinculados a la tradición cristiana de Roma. La huella de Pedro ha dado a la Iglesia de Roma ese papel de ser referencia para todas las demás Iglesias, garantía de la autenticidad y de la unidad católica de la fe y de la vida de todos los cristianos.

Ahora, para creer en Jesucristo de verdad y ajustar nuestra vida a las enseñanzas de su evangelio, no basta con creer cada uno a su manera. Hay que creer con la fe de los Apóstoles, la única que descansa directamente en la palabra y en la vida de Jesús. La comunión con el sucesor de Pedro, la unión espiritual con la fe de la Iglesia universal, expresada por el magisterio del Papa, garantiza la autenticidad de nuestra fe personal y el contacto real de nuestra vida personal con la vida y el espíritu de Jesús resucitado. El ministerio del Papa es un servicio a la unidad de la Iglesia y a la autenticidad de la fe personal de todos los cristianos católicos. Sólo juntos podemos estar de verdad con Cristo, que es el Señor de todos.

Con su magisterio el Papa nos ayuda a ver con claridad lo que tenemos que pensar sobre las cuestiones de nuestro mundo, y nos garantiza la posibilidad de vivir hoy como verdaderos discípulos de Jesús, unidos a El en la tradición y la comunidad de su Iglesia. Gracias a este ministerio, hoy, por medio de la Iglesia, Cristo es el verdadero pastor y guardián de nuestras almas, al que seguimos de cerca, con fidelidad, amor y alegría.

Hoy, el Papa Benedicto XVI ejerce esta función de ser el punto de referencia de todos los cristianos católicos, él anuncia con autoridad y sencillez el evangelio de Jesús al mundo entero. El cuenta con la ayuda de Jesús para fortalecer la fe de los cristianos y para hacer brillar el camino de la verdad y de la salvación en nuestro mundo. Anuncia y explica el evangelio de Jesús, relacionándolo con las cuestiones más vivas de nuestro mundo, con extraordinaria sencillez y firmeza. A la vez, en sus formas y en sus gestos se muestra extraordinariamente humano, amable, respetuoso, acogedor.

Los católicos […] queremos acoger y apoyar el ministerio del Papa en nombre de Cristo y para el bien del mundo. Por eso: Oramos por el Papa y por sus intenciones. […] Tratamos de conocer los escritos y las exhortaciones del Papa para fortalecer la fe y crecer en nuestra vida cristiana. Que el Señor bendiga a nuestro Papa y nos bendiga a todos en la unidad y la comunión de la Iglesia apostólica y católica.



+ Fernando Sebastián Aguilar,
Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela
[Adaptación: Cristian Ulises Rodríguez Iglesias]



*   *   *


ORACIÓN POR EL PAPA BENEDICTO XVI


Oh Jesús Misericordioso, único Señor y Salvador, Rey y Señor de la Iglesia: renuevo en tu presencia mi adhesión incondicional a tu Vicario en la tierra, el Papa.

En él Tú has querido mostrarnos el camino seguro y cierto que debemos seguir en medio de la desorientación, la inquietud y el desasosiego de este tiempo contracultural.

Creo firmemente que por medio de él Tú nos gobiernas, enseñas y santificas, y bajo su cayado formamos la verdadera Iglesia: una, santa, católica y apostólica.

Concédeme la gracia de amar, vivir y propagar como hijo fiel sus enseñanzas.

Cuida su vida, ilumina su inteligencia, fortalece su espíritu, defiéndelo de las calumnias y de la maldad.

Aplaca los vientos erosivos de la infidelidad y la desobediencia, y concédenos que, en torno a él, tu Iglesia se conserve unida, firme en el creer y en el obrar, y sea así el instrumento de Tu redención.

Amén.


[Anónima. Adaptación: Cristian Ulises Rodríguez Iglesias]

 

El cambio social comienza con la conversión personal, dice el Papa

El cambio social comienza con la conversión personal,
dice el Papa


VATICANO, 21 Feb. 10 (ACI).- Durante el Ángelus del primer domingo del tiempo de Cuaresma 2010, el Papa Benedicto XVI recordó que para cambiar nuestra sociedad es necesario iniciar con la conversión personal.

Al comentar el pasaje del Evangelio de las tentaciones del Señor, el Papa recordó que “Cristo ha venido al mundo para liberarnos del pecado y de la ambigua atracción de proyectar nuestra vida prescindiendo de Dios. Y lo ha hecho luchando en primera persona contra el Tentador, hasta la Cruz".

"Este ejemplo -agregó- vale para todos: el mundo se mejora comenzando con uno mismo, cambiando, con la gracia de Dios, aquello que no está bien en la propia vida”, dijo el Papa. El Pontífice hizo una reflexión sobre las tres tentaciones a las que hace frente Cristo cuando se retira al desierto: “La primera tiene su origen en el hambre, es decir en la necesidad material".

"Seguidamente el diablo muestra a Jesús todos los reinos de la tierra. El engaño es el poder. Finalmente el Tentador propone a Jesús realizar un milagro espectacular. Y Jesús siempre antepone a los criterios humanos el único criterio auténtico: la obediencia, el conformarse con la voluntad de Dios que es el fundamento de nuestro ser”.

“Si llevamos en la mente y en el corazón la Palabra de Dios, si esta entra en nuestra vida, si confiamos en Dios, podemos rechazar todo tipo de engaño del tentador”, agregó el Santo Padre.

Al final el Pontífice explicó la Cuaresma como “un largo retiro durante el cual se entra en sí mismo y se escucha la voz de Dios para vencer las tentaciones del Maligno y encontrar la verdad de nuestro ser. Un tiempo para ser vivido con Jesús, no con el orgullo o la presunción sino con las armas de la fe, es decir la oración, la escucha de la Palabra de Dios y la penitencia”.

A continuación el Papa rezó el Ángelus, saludó en diversos idiomas e impartió su Bendición Apostólica.





jueves, 18 de febrero de 2010

Cuaresma es camino de conversión a Cristo, dice el Papa Benedicto XVI

Cuaresma es camino de conversión a Cristo,
dice el Papa Benedicto XVI


VATICANO, 17 Feb. 10 (ACI).- En la Audiencia General de este miércoles en el Aula Pablo VI, el Papa Benedicto XVI señaló que "iniciamos hoy, Miércoles de Ceniza, el camino cuaresmal, que dura cuarenta días y que nos conduce a la alegría de la Pascua del Señor" y explicó que este tiempo es un especial camino de conversión a Cristo que "es el camino por el que todos estamos llamados a caminar en la vida".

Recordando la fórmula "Convertíos y creed en el Evangelio" de la imposición de las cenizas, el Santo Padre afirmó que "convertirse significa cambiar de dirección en el camino de la vida. Es ir contracorriente, donde la ‘corriente’ es el estilo de vida superficial, incoherente e ilusoria, que a menudo nos arrastra, nos domina y nos hace esclavos del mal o prisioneros de la mediocridad moral".

Sin embargo, prosiguió, "con la conversión se tiende a la medida más alta de la vida cristiana, se confía en el Evangelio vivo y personal, que es Jesucristo. Su persona es la meta final y el sentido profundo de la conversión, es el camino por el que todos estamos llamados a caminar en la vida, dejándonos iluminar por su luz y sostener por su fuerza que mueve nuestros pasos".

"El ‘convertíos y creed en el Evangelio’ no está solo en el inicio de la vida cristiana, sino que acompaña todos sus pasos, se renueva y difunde en todas sus expresiones. Cada día es momento favorable y de gracia, también cuando no faltan las dificultades y la fatiga, las caídas, cuando tenemos la tentación de abandonar el camino del seguimiento de Cristo y de cerrarnos en nosotros mismos, en nuestro egoísmo, sin darnos cuenta de la necesidad que tenemos de abrirnos al amor de Dios en Cristo, para vivir la misma lógica de justicia y de amor".

Benedicto XVI subrayó que "frente al miedo innato del fin, y sobre todo en el contexto de una cultura que tiende en tantos modos a censurar la realidad y la experiencia humana de la muerte, la liturgia cuaresmal nos recuerda, por un lado, la muerte, invitándonos al realismo y a la sabiduría, pero por otro, nos impulsa sobre todo a acoger y a vivir la novedad inesperada que la fe cristiana desvela en la realidad de la misma muerte".

"El ser humano es polvo y al polvo volverá, pero es polvo precioso a los ojos de Dios, porque Él ha creado al hombre destinándolo a la inmortalidad. También el Señor Jesús quiso compartir libremente con cada hombre la fragilidad, en particular a través de su muerte en la cruz; pero precisamente esta muerte, llena de su amor por el Padre y por la humanidad, ha sido la vía para la resurrección gloriosa, por medio de la cual Cristo se ha convertido en fuente de una gracia dada a cuantos creen en Él y participan de su misma vida divina".

El Papa resaltó que la imposición de la ceniza "es una invitación a recorrer el tiempo de Cuaresma como una inmersión más consciente y más intensa en el misterio pascual de Jesús, en su muerte y resurrección, mediante la participación en la Eucaristía y en la vida de caridad, que nace de la Eucaristía y en la que halla su cumplimiento".

"Con la imposición de la ceniza renovamos nuestro compromiso de seguir a Jesús, dejándonos transformar por su misterio pascual, para vencer el mal y hacer el bien, para hacer morir a nuestro ‘hombre viejo’ ligado al pecado y hacer nacer al ‘hombre nuevo’ transformado por la gracia de Dios", concluyó.

En su saludo en español el Santo Padre se dirigió de manera particular "a los miembros de la Universidad Francisco de Vitoria, de Pozuelo de Alarcón, a los profesores y alumnos de distintos Institutos de España, así como a los demás grupos venidos de México y otros países latinoamericanos. Durante la Cuaresma, tiempo de oración y penitencia, invoquemos con confianza la protección y el auxilio de la Virgen María, la primera creyente en Jesucristo. Muchas gracias".


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No deje de ver el siguiente video del Padre Pedro Nuñez donde, con ocasión del inicio de la Cuaresma, habla de la confesión, el ayuno y la abstinencia.





lunes, 15 de febrero de 2010

El Cristo de San Damián. Descripción del ícono - Richard Moriceau

El Cristo de San Damián
Descripción del ícono
Fray Richard Moriceau, OFMCap


El Crucifijo de San Damián es parte del logotipo de nuestra Fraternidad de Vida Nueva. Contemplar este ícono en su sentido profundo y cristiano, nos ayudará a comprender más adecuadamente nuestra misión dentro de la Iglesia Católica.


El crucifijo de San Damián es un icono de Cristo glorioso. Es el fruto de una reposada meditación, de una detenida contemplación, acompañada de un tiempo de ayuno.

El icono fue pintado sobre tela, poco después del 1100, y luego pegado sobre madera. Obra de un artista desconocido del valle de la Umbría, se inspira en el estilo románico de la época y en la iconografía oriental. Esta cruz, de 2,10 metros de alto por 1,30 de ancho, fue realizada para la iglesita de San Damián, de Asís. Quien la pintó, no sospechaba la importancia que esta cruz iba a tener hoy para nosotros. En ella expresa toda la fe de la Iglesia. Quiere hacer visible lo invisible. Quiere adentrarnos, a través y más allá de la imagen, los colores, la belleza, en el misterio de Dios.

Acojamos, pues, este icono como una puerta del cielo, que nos ha sido abierta merced a un creyente.

Ahora nos toca a nosotros saber mirarla, leerla en sus detalles. Ahora nos toca a nosotros saber rezar.

El de San Damián es, se dice, el crucifijo más difundido del mundo. Es un tesoro para la familia franciscana.

A lo largo de siglos y generaciones, hermanos y hermanas de la familia franciscana se han postrado ante este crucifijo, implorando luz para cumplir su misión en la Iglesia.

Tras de ellos, y siguiendo su ejemplo, incorporémonos a la mirada de Francisco y Clara. ¡Si este Cristo nos hablara también hoy a nosotros!. Orémosle. Escuchémosle. Dirijámonos a él con las mismas palabras de Francisco:

«Sumo, glorioso Dios,
ilumina las tinieblas de mi corazón
y dame fe recta, esperanza cierta y caridad perfecta,
sentido y conocimiento, Señor,
para cumplir tu santo y verdadero mandamiento» (OrSD).

jueves, 11 de febrero de 2010

Sermones fieles a la doctrina e incisivos en la comunicación, pide Benedicto XVI

Sermones fieles a la doctrina e incisivos en la comunicación,
pide Benedicto XVI


VATICANO, 10 Feb. 10 (ACI).- En la Audiencia General de este miércoles, el Papa Benedicto XVI resaltó el don de predicador de San Antonio de Padua y lo puso como ejemplo a los sacerdotes y diáconos a quienes les pidió sermones que sean fieles a la doctrina católica así como incisivos en la comunicación del mensaje del Evangelio.

En la parte final de su habitual catequesis, el Papa pidió para que "pueda San Antonio de Padua, tan venerado por los fieles, interceder por la Iglesia entera, y sobre todo por quienes se dedican a la predicación".

Quienes así lo hacen, continuó, "inspirándose en su tiempo, tienen necesidad de unir la sólida y la sana doctrina a la piedad sincera y fervorosa, que se enlace también con una comunicación incisiva".

"En este Año Sacerdotal, recemos para que los sacerdotes y diáconos desarrollen con solicitud este ministerio de anuncio y actualización de la Palabra de Dios a los fieles, sobre todo a través de las homilías litúrgicas. Que sean una presentación eficaz de la eterna belleza de Cristo, como el mismo Antonio recomendaba: 'si predicas a Jesús, él disuelve los corazones duros, si lo invocas, endulza las amargas tentaciones; si lo piensas, te ilumina el corazón; si lo lees, te sacia la mente' ".

En su saludo en español, Benedicto XVI se dirigió de modo particular "a los peregrinos de España, México, Colombia y de otros países latinoamericanos. Invito a todos a seguir rezando con fervor, en este Año Sacerdotal, por los sacerdotes, para que sean fieles ministros de la Palabra de Dios, y sepan presentar la belleza del mensaje de Cristo con profundidad y competencia doctrinal. Muchas gracias".





lunes, 8 de febrero de 2010

Completa fidelidad al Magisterio de la Iglesia, pide el Papa Benedicto XVI

Completa fidelidad al Magisterio de la Iglesia,
pide el Papa Benedicto XVI


VATICANO, 05 Feb. 10 (ACI).- Al recibir esta mañana a los miembros de la Conferencia Episcopal de Escocia al final de su visita "ad limina", el Papa Benedicto XVI subrayó que los obispos de la Iglesia deben "llamar constantemente a los fieles a la completa fidelidad al Magisterio de la Iglesia y al mismo tiempo apoyar y defender el derecho de la Iglesia a vivir libremente en la sociedad".

En su discurso en inglés, el Santo Padre se refirió a la feliz coincidencia de que el Año Sacerdotal coincida con el 400 aniversario de la ordenación sacerdotal del mártir escocés San John Ogilvie, cuya "sobresaliente dedicación" al ministerio pastoral puso como ejemplo a los prelados escoceses.

Hablando luego de la iniciativa "Priests for Scotland" (Sacerdotes para Escocia), cuyo objetivo es la constante formación del clero, Benedicto XVI subrayó que las iniciativas de promoción de las vocaciones sacerdotales "deben ir siempre acompañadas por la catequesis sobre el auténtico significado del sacerdocio".

"Recalcad el papel indispensable del sacerdote en la vida de la Iglesia, sobre todo al suministrar la Eucaristía, de la que la Iglesia misma recibe la vida", exhortó.

El Pontífice explicó también que además de eso resulta necesaria "una adecuada comprensión de la vocación específica de los laicos", establecida en el Concilio Vaticano II: "en cualquier lugar donde los fieles laicos vivan su vocación bautismal, familia, casa, trabajo, participan activamente en la misión de la Iglesia de santificar el mundo. Centrándose en el apostolado laico, la tarea de evangelización de la sociedad recibirá un nuevo impulso", añadió.

Esta tarea, dijo el Papa, requiere "una disposición para afrontar con firmeza los retos de la creciente ola de secularismo en vuestro país" y denunció que "el apoyo a la eutanasia socava en lo más profundo la concepción cristiana de la dignidad de la vida humana. Los últimos supuestos de la ética médica y algunas prácticas en el ámbito de la embriología son causa de gran preocupación. Si la enseñanza de la Iglesia se viese comprometida, en lo más mínimo, en un sector como ese, sería muy difícil defender la plenitud de la doctrina católica en su integridad".

"Los pastores de la Iglesia deben, por tanto, llamar constantemente a los fieles a la completa fidelidad al magisterio de la Iglesia y al mismo tiempo apoyar y defender el derecho de la Iglesia a vivir libremente en la sociedad de acuerdo con sus creencias", agregó.

La Iglesia, prosiguió Benedicto XVI, "brinda al mundo una concepción positiva y elevada de la vida humana, de la belleza del matrimonio y de la alegría de la paternidad y la maternidad".

"Aseguraos –pidió el Santo Padre– de que esta enseñanza se presente siempre como el mensaje de esperanza que es. Demasiado a menudo, la doctrina de la Iglesia se percibe como una serie de prohibiciones y posturas retrógradas, cuando en realidad sabemos que es creativa, portadora de vida y apunta a la plena realización del gran potencial para el bien y la felicidad que Dios puso en cada uno de nosotros".

El Papa se refirió luego a "la tragedia de la división" y "la gran ruptura con el pasado católico escocés que tuvo lugar hace 450 años", y dio gracias a Dios por "los progresos conseguidos a la hora de curar las heridas que dejó en herencia ese período, sobre todo el sectarismo que ha seguido levantando su cabeza, incluso en época reciente".

En ese marco alabó la participación de los obispos católicos en "Action of Churches Together in Scotland" (Acción conjunta de las Iglesias en Escocia) cuyo objetivo es "la reconstrucción de la unidad entre los seguidores de Cristo llevada a cabo con constancia y empeño".

"Podéis estar orgullosos de la aportación de las escuelas católicas escocesas para superar el sectarismo y construir buenas relaciones entre las comunidades", afirmó el Santo Padre.

Por ello animó a alentar "a los maestros católicos en su tarea, poniendo un énfasis especial en la calidad y la profundidad de la educación religiosa para preparar un laicado católico bien informado y preparado para cumplir su misión".

"Una fuerte presencia católica en los medios de comunicación, en la política nacional, la magistratura, los ambientes profesionales y las universidades enriquecerá de seguro la vida nacional escocesa", dijo el Papa.

Finalmente Benedicto XVI se refirió a la visita que realizará a Escocia en este año: "mientras se preparan para la Visita Apostólica, aliento a su gente a rezar para que sea un tiempo de gracia para toda la comunidad católica. Tomen esta oportunidad para profundizar en la fe de los católicos y renovar su compromiso de ser testigos del Evangelio. Como los monjes de Iona que difundieron el mensaje cristianos a lo largo y ancho de Escocia, permítanles ser testigos de fe y santidad para los escoceses de hoy".





sábado, 6 de febrero de 2010

Para valorar la Santa Misa - P. Jorge Loring

Para valorar la Santa Misa
P. Jorge Loring, SJ


Muchos católicos expresan que ir a Misa les aburre... y probablemente es porque nadie les ha explicado el valor de la Santa Misa. El Padre Jorge Loring, SJ, sacerdote jesuita español, nos interpela en este video para profundizar en su significado.

Responde contundentemente a la pregunta: ¿porqué hay que ir a Misa?.




jueves, 4 de febrero de 2010

Evangelización exige buena formación intelectual, afirma el Papa Benedicto

Evangelización exige buena formación intelectual,
afirma el Papa Benedicto


VATICANO, 03 Feb. 10 (ACI).- Al presidir la Audiencia General de este miércoles dedicada a Santo Domingo de Guzmán, el Papa Benedicto XVI explicó que siguiendo el ejemplo de esta gran figura del medioevo, la evangelización exige una buena formación intelectual.

En su catequesis en el Aula Pablo VI, el Santo Padre explicó que Santo Domingo nació en Caleruega, Burgos, España, en 1170. En su formación "destacó por su interés en el estudio de la Sagrada Escritura y por su amor a los pobres".

Tras ser ordenado sacerdote fue elegido canónigo de la Catedral de Osma, "pero este nombramiento no lo interpretó como un privilegio personal, ni como el inicio de una brillante carrera eclesiástica, sino como un servicio hecho con dedicación y humildad". En este contexto cuestionó si "la carrera y el poder no son una tentación de la que no son inmunes ni siquiera quienes tienen un papel de animación y de gobierno en la Iglesia".

Benedicto XVI explicó que el Obispo de Osma "no tardó en reconocer las cualidades espirituales de Domingo" y quiso contar con su colaboración para una misión diplomática en el norte de Europa. En este viaje, Santo Domingo se dio cuenta de que "había pueblos todavía no evangelizados y la laceración religiosa que debilitaba la vida cristiana en el sur de Francia, sobre todo por la acción de algunos grupos heréticos, por la que los fieles se alejaban de la verdad de la fe".

El Papa Honorio III pidió a Santo Domingo "que se dedicara a predicar a los albigenses", un grupo herético que afirmaba que la creación provenía de dos naturalezas: el bien y el mal, y que negaba algunas realidades cristianas como la encarnación de Cristo y de algunos sacramentos. Santo Domingo "aceptó con entusiasmo esta misión, que realizó con el ejemplo de su existencia pobre y austera, con el anuncio del Evangelio y con discusiones públicas".

"¡Cristo es el bien precioso que los hombres y mujeres de todos los tiempos y lugares tienen el derecho de conocer y de amar!. ¡Es consolador ver cómo también en la Iglesia de hoy hay tantos –pastores y fieles laicos–, miembros de antiguos órdenes religiosas y de nuevos movimientos eclesiales, que dan su vida con alegría por este ideal supremo: anunciar y testimoniar el Evangelio!".

El Santo Padre señaló que al Santo se unieron otros compañeros, con los que realizó la primera fundación en Francia y a partir de ahí "nació la Orden de los Predicadores". Adoptó "la antigua regla de San Agustín, adaptándola a las exigencias de vida apostólica, que le llevaban junto a sus compañeros a predicar de un lugar a otro, pero regresando después a los propios conventos, lugares de estudio, oración y vida comunitaria".

Santo Domingo, siguió el Papa, "quiso que sus seguidores recibiesen una sólida formación teológica, por lo que no dudó en enviarlos a las universidades de su tiempo" para dedicarse a "un estudio fundado en el alma de todo saber teológico, es decir, en la Sagrada Escritura y respetuoso de las cuestiones planteadas por la razón".

"El desarrollo de la cultura impone a quienes desarrollan el ministerio de la Palabra, en sus varios niveles, estar bien preparados. Exhorto a todos -pastores y laicos- a cultivar esta ‘dimensión cultural’ de la fe, para que la belleza de la verdad cristiana sea mejor comprendida y la fe sea realmente alimentada, reforzada y defendida. En este Año Sacerdotal, invito a los seminaristas y a los sacerdotes a estimar el valor espiritual del estudio. Las cualidades del ministerio sacerdotal también dependen de la generosidad con la que uno se dedica al estudio de las verdades reveladas".

"Domingo, que quiso fundar una orden religiosa de predicadores-teólogos, nos recuerda que la teología tiene una dimensión espiritual y pastoral, que enriquece el ánimo de la vida. Los sacerdotes, los consagrados y todos los fieles pueden encontrar una profunda ‘alegría interior’ en la contemplación de la belleza de la verdad que viene de Dios, verdad siempre actual y siempre viva".

Santo Domingo falleció en Bolonia en 1221 y fu canonizado en 1234. "Con su santidad, nos indica dos medios indispensables para que la acción apostólica sea incisiva: la devoción mariana", especialmente el rezo del Rosario, "que sus hijos espirituales tuvieron el gran mérito de difundir" y "el valor de la oración de intercesión por el éxito del trabajo apostólico", concluyó.




miércoles, 3 de febrero de 2010

Por qué el Yoga, en la filosofía y en la práctica, es incompatible con el Cristianismo - James Manjackal

Por qué el Yoga, en la filosofía y en la práctica, es incompatible con el Cristianismo
P. James Manjackal, MSFS


Un sacerdote de la India explica cómo la teología panteísta y la insistencia en el yo hacen del yoga algo muy lejano a Cristo y a lo santo.


Como cristiano católico nacido en el seno de una familia católica tradicional en Kerala, en la India, pero habiendo vivido entre hindúes; y ahora como religioso, sacerdote católico y predicador carismático en 60 países de los cinco continentes, creo que tengo algo que decir sobre los efectos perniciosos que tiene el yoga en la vida y en la espiritualidad cristiana.

Sé que hay un interés creciente por el yoga en todo el mundo, incluso entre los cristianos y que también ese interés se extiende a otras prácticas esotéricas y de la Nueva Era como el Reiki, la reencarnación, la acupresión, la acupuntura, la sanación pránica o pranoterapia, la reflexiología, etc., métodos sobre los que el Vaticano ha prevenido y avisado en su documento “Jesucristo, portador del agua de la vida”.

Para algunos el Yoga es un medio de relajación y de alivio de la tensión, para otros es un ejercicio que promueve la salud y el estar en forma y, para una minoría, es un medio para la curación de enfermedades. En la mente del católico medio, ya sea laico o del clero, hay mucha confusión, pues el Yoga según se promueve entre los católicos no es exclusivamente ni una disciplina relacionada con la salud ni una disciplina espiritual sino que unas veces es una cosa, otras veces la otra, y frecuentemente una mezcla de las dos.

Pero el hecho es que el Yoga es principalmente una disciplina espiritual y sé que incluso hay sacerdotes y hermanas en seminarios y noviciados que aconsejan el Yoga como una ayuda para la meditación y para la oración. Es triste que hoy en día, muchos católicos estén perdiendo la confianza en las grandes prácticas espirituales y místicas para la oración y la disciplina que recibieron de grandes santos como Ignacio de Loyola, Francisco de Asís, Francisco de Sales, Santa Teresa de Ávila, etc., y ahora sigan a espiritualidades y místicas orientales que provienen del Hinduismo y del Budismo.

A este respecto, un cristiano sincero debería informarse sobre la compatibilidad del Yoga con la espiritualidad cristiana y sobre la conveniencia de incorporar sus técnicas en la oración y en la meditación cristianas.

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