viernes, 14 de mayo de 2010

Laicos que no tengan vergüenza de fe cristiana en vida pública, pide el Papa Benedicto

Laicos que no tengan vergüenza de fe cristiana en vida pública, pide el Papa Benedicto


FÁTIMA, 13 May. 10 (ACI).- Al dirigir su discurso a los Obispos de Portugal en la Casa Nuestra Señora del Carmen en Fátima, el Papa Benedicto XVI alentó a formar un laicado que no tenga vergüenza de su fe cristiana, anunciándola con libertad en la vida pública; e instó a promover y acompañar a los nuevos movimientos eclesiales que son un don para la Iglesia. El Santo Padre también animó a trabajar para que los sacerdotes sean fieles a su vocación y vivan con santidad su ministerio.

Tras agradecer las palabras del Obispo de Braga y Presidente de la Conferencia Episcopal Portuguesa, Mons. Jorge Ferreira da Costa Ortiga, el Santo Padre alentó a los prelados a "ofrecer a cada fiel una iniciación cristiana exigente y fascinante, que comunique la integridad de la fe y la espiritualidad, radicada en el Evangelio y formadora de operadores libres en medio de la vida pública".

Benedicto XVI resaltó luego la necesidad que tienen los obispos de formar un laicado maduro, ya que en la esfera pública "no faltan los creyentes que se avergüenzan y que dan una mano al secularismo, constructor de una barrera a la inspiración cristiana". Por ello animó a generar "un vigoroso pensamiento católico, fiel al Magisterio" en cada uno de los laicos católicos alentados por "vuestra palabra luminosa, para que puedan vivir la libertad cristiana".

Ante esta tarea y el anhelo profundo de verdad que se constata en las personas actualmente, el Papa señaló la necesidad de "inculcar en todo agente evangelizador un verdadero ardor de santidad, consciente de que el resultado deriva sobre todo de la unión con Cristo y de la acción con Su Espíritu".

El Papa recordó la necesidad de contar con cristianos que testimonien con su vida el encuentro personal con Cristo, para que la fe católica se reintegre en la sociedad como su patrimonio común y más personas se sientan atraídas "hacia la gracia de Cristo, dando testimonio de Él".

Benedicto XVI se refirió luego a la primavera del Espíritu Santo en la Iglesia con los movimientos eclesiales y las nuevas comunidades. "Gracias a los carismas, la radicalidad del Evangelio, el contenido objetivo de la fe, el flujo vivo de su tradición son comunicados de modo persuasivo y son acogidos como experiencias personales, como adhesión de la libertad al evento presente de Cristo", afirmó.

Son los obispos, continuó el Santo Padre "quienes deben garantizar la eclesialidad de los movimientos" acompañando a quienes han recibido los carismas y acogiendo "estos impulsos que son dones para la Iglesia que le confieren una nueva vitalidad". Asimismo es necesario "ayudar a los movimientos a encontrar el camino justo, haciendo las correcciones con comprensión: aquella compresión espiritual y humana que sabe unir guía, reconocimiento y una cierta apertura y disponibilidad a aceptar aprender".

Benedicto XVI exhortó luego a desarrollar la paternidad espiritual con los sacerdotes, a través también de la "autoridad como servicio al crecimiento de los otros".

"No se trata de un simple retorno al pasado, ni de un simple retorno a los orígenes, sino de una recuperación del fervor de los orígenes, del gozo del inicio de la experiencia cristiana, haciéndose acompañar por Cristo como los discípulos de Emaús en el día de Pascua, dejando que su palabra caliente el corazón (…) Así el fuego de la caridad será lo suficientemente ardiente para hacer que cada fiel cristiano sea un dispensador de luz y de vida en la Iglesia y entre los hombres".

El Papa también pidió a los obispos colaborar con otros países luso parlantes ante sus necesidades, especialmente en la lucha contra la pobreza, y resaltó que "sigue muy vivo en el país vuestro testimonio de profetas de la justicia y de la paz, defensores de los derechos inalienables de la personas, uniendo vuestra voz a la de los más débiles".

"Mientras os confío a la Virgen de Fátima, pidiéndole sosteneros maternalmente en los desafíos en los que están empeñados, para que sean promotores de una cultura y una espiritualidad de caridad y de paz, de esperanza y justicia, de fe y servicio, de corazón os imparto mi Bendición Apostólica, extendiéndola a vuestros familiares y a las comunidades diocesanas", concluyó.



jueves, 13 de mayo de 2010

Sólo con Cristo la vida tiene sentido y alegría verdadera, recuerda el Papa Benedicto

Sólo con Cristo la vida tiene sentido y alegría verdadera, recuerda el Papa Benedicto


LISBOA, 11 May. 10 (ACI).- Al presidir esta tarde una multitudinaria Eucaristía en el Terreiro do Paço (Plaza del Palacio) de Lisboa, el Papa Benedicto XVI resaltó que sólo con Cristo se encuentra el verdadero sentido y la verdadera alegría de la vida. También señaló que su resurrección muestra que "ninguna fuerza adversa podrá jamás destruir a la Iglesia".

En su homilía luego del saludo del Patriarca de Lisboa, Cardenal José Da Cruz Policarpo y en presencia del Presidente de la República, el Santo Padre recordó que como hizo con las generaciones de cristianos portugueses, incluida la actual, Cristo cumple su promesa de "estar con nosotros hasta el fin del mundo".

"A pesar de ser diferente a los Apóstoles, nosotros también tenemos una verdadera y personal experiencia de presencia del Señor resucitado. La distancia de siglos es superada y el Resucitado se ofrece vivo y operante por nosotros, en el hoy de la Iglesia y el mundo. Esta es nuestra gran alegría. En el río vivo de la Tradición eclesial, Cristo no está a dos mil años de distancia, sino está realmente presente entre nosotros y nos da la Verdad, nos da la luz que nos hace vivir y encontrar el camino para el futuro".

Benedicto XVI resaltó luego que Cristo es la "piedra preciosa y escondida". "Hermanos y hermanas, quien cree en Jesús no será confundido: es Palabra de Dios, que no Se engaña ni puede engañar".

El Santo Padre advirtió luego que en medio de la Iglesia "no faltan los hijos insumisos y hasta rebeldes, pero es en los santos que la Iglesia reconoce sus trazos característicos y, precisamente en ellos, saborea su alegría más profunda. Todos comparten la voluntad de encarnar en su existencia el Evangelio, bajo el impulso del eterno animador del Pueblo de Dios que es el Espíritu Santo".

"Muchas veces nos preocupamos afanosamente en las consecuencias sociales, culturales y política de la fe, dando por supuesto que la fe existe, o que es cada vez menos realista. Se coloca así una confianza tal vez excesiva en las estructuras y en los programas eclesiales, en la distribución de poderes y funciones, pero ¿qué sucederá si la sal se vuelve insípida?".

Ante este desafío, dijo luego Benedicto XVI, "es preciso volver a anunciar con vigor y alegría el acontecimiento de la muerte y resurrección de Cristo, corazón del cristianismo, fulcro y sustento de nuestra fe, alabanza poderosa de nuestras certezas, viento impetuoso que barre cualquier miedo e indecisión, cualquier duda y cálculo humano. La resurrección de Cristo nos asegura que ninguna fuerza adversa podrá jamás destruir a la Iglesia. Por lo tanto nuestra fe tiene fundamento, pero es preciso que esta fe se vuelva viva en cada uno de nosotros".

Así, continuó el Papa, "es necesario realizar un vasto esfuerzo capilar para que cada cristiano se transforme en testimonio capaz de dar cuenta a todos y siempre de la esperanza que lo anima: Sólo Cristo puede satisfacer plenamente los anhelos profundos de cada corazón humano y responder a sus cuestionamientos más inquietantes sobre el sufrimiento, la injusticia y el mal, sobre la muerte y la vida más allá".

Dirigiéndose luego a los jóvenes, el Santo Padre animó a nunca dudar de la presencia real de Cristo, a buscarlo y comulgarlo en la Eucaristía. "Vivan vuestra vida con alegría y entusiasmo, con la certeza de su presencia y de su amistad gratuita, generosa, fiel hasta la muerte de Cruz. Testimonien la alegría de esta suave y fuerte presencia para todos, comenzando por aquellos de vuestra edad. Díganles que es bello ser amigo de Jesús y que vale la pena seguirlo", exhortó.

Con vuestro entusiasmo, animó el Papa, "mostrad que, entre tantos modos de vivir que hoy el mundo parece ofrecernos –todos aparentemente del mismo nivel– solo siguiendo a Jesús se encuentra el verdadero sentido de la vida y, en consecuencia, la alegría verdadera y duradera".

"Buscad diariamente la protección de María, la Madre del Señor y espejo de toda la santidad. Ella, la Toda Santa, os ayude a ser fieles discípulos de su Hijo Jesucristo", concluyó.

Para leer la homilía completa, ingrese a:



miércoles, 12 de mayo de 2010

Persecución más grande de la Iglesia procede de su interior, dice el Papa Benedicto XVI

Persecución más grande de la Iglesia procede de su interior, dice el Papa Benedicto XVI


AVIÓN PAPAL, 11 May. 10 (ACI).- Respondiendo a las habituales preguntas al iniciar su viaje apostólico a Portugal, el Papa Benedicto XVI señaló que "la persecución más grande a la Iglesia no procede de enemigos externos, sino que nace del pecado en la Iglesia".

Al responder a la pregunta sobre la relación existente entre el atentado sufrido por Juan Pablo II, el escándalo generado por los casos de abusos sexuales en la Iglesia y el Mensaje de Fátima, el Santo Padre señaló que lo nuevo que se puede descubrir es "la pasión" que vive la Iglesia que se "refleja en la persona del Papa".

Benedicto XVI explicó, indica Radio Vaticano, que "en cuanto a las novedades que hoy podemos descubrir en este mensaje, encontramos que los ataques al Papa y a la Iglesia no sólo vienen del exterior, sino que el pecado existe en la Iglesia. Esto siempre se ha sabido, pero hoy lo vemos de una forma terrible: que la persecución más grande a la Iglesia no procede de enemigos externos, sino que nace del pecado en la Iglesia".

"Y por lo tanto, –precisó– la Iglesia tiene una profunda necesidad de reaprender la penitencia, aceptar la purificación, aprender el perdón pero también la necesidad de justicia. El perdón no sustituye la justicia".

Seguidamente el Papa recordó que "el Señor es más fuerte que el mal y la Virgen para nosotros es la garantía visible, materna de la bondad de Dios, que es siempre la última palabra en la historia".

Benedicto XVI también respondió a una pregunta sobre la secularización en Portugal, un país cuyas raíces son profundamente católicas y que a lo largo de los siglos ha visto "una fe valerosa, inteligente y creativa" testimoniada por la nación lusitana en muchos lugares del mundo como en Brasil. "La dialéctica entre la fe y el secularismo en Portugal" tiene "una larga historia", pero existen personas que buscan "crear puentes y crear un diálogo" entre ambas posiciones, dijo luego.

"Pienso que la tarea, la misión de Europa en esta situación es encontrar este diálogo, integrar fe y racionalidad moderna en una única visión antropológica que completa al ser humano y hace así comunicable las culturas humanas. La presencia del secularismo es una cosa normal, pero la separación, la contraposición entre secularismo y cultura de la fe es anómala y debe ser superada".

"El gran desafío –dijo el Papa– de este momento es que las dos se encuentren, descubriendo su verdadera identidad. Es una misión de Europa y una necesidad humana en nuestra historia".

Al hablar luego sobre la crisis económica en Europa, el Santo Padre comentó que "toda la tradición de la Doctrina social de la Iglesia está en el sentido de extender el aspecto ético de la fe, además del individuo, a la responsabilidad del mundo, a una racionalidad 'permeada' por la ética. Y de otra parte, los últimos acontecimientos en el mercado en estos últimos dos o tres años han demostrado que la dimensión ética es interna y debe entrar al interior del actuar económico. Solo así Europa realiza su misión".



viernes, 7 de mayo de 2010

¿Qué hay detrás del éxito de la campaña “Católicos, regresen a casa”?

¿Qué hay detrás del éxito de la campaña “Católicos, regresen a casa”?
Una entrevista con su fundador, Tom Peterson


ROMA, jueves 6 de mayo de 2010 (ZENIT.org).- Gracias a la campaña Catholics come home, (Católicos, regresen a casa), fundada por el estadounidense Tom Peterson, más de 200.000 mil personas en Estados Unidos, entre ateos, ex católicos y católicos no practicantes, han decidido regresar al seno de la Iglesia para vivir y testimoniar la fe católica.

Por medio de publicidad en diferentes canales de televisión en Estados Unidos y de la página web http://www.catholicscomehome.org/ también con versión en español, http://www.catolicosregresen.org/ decenas de miles de personas han podido encontrarse con un mensaje que invita a descubrir la esencia del catolicismo, su alcance a lo largo de la historia, así como con la alegría que representa para millones de fieles alrededor del mundo vivir la fe católica.

Tom Peterson participó la semana pasada en el VII Seminario profesional para los gabinetes de comunicación de la Iglesia, que se realizó en la Universidad Santa Croce en Roma, donde habló sobre esta campaña en Estados Unidos.


La historia de esta iniciativa

En diálogo con ZENIT, Peterson contó que todo comenzó hace 13 años cuando fue a un retiro espiritual que cambió su vida. Aunque se decía católico practicante, confiesa que tenía otras prioridades antes que la vivencia de la fe. Como resolución en este retiro, quiso frecuentar más los sacramentos, asistir diariamente a misa y acercarse más a las Sagradas Escrituras.

Luego, dice que tuvo dos sueños: uno con un bebé que estaba siendo asfixiado con una almohada y otro con la promoción de anuncios para la evangelización católica. “Ambos sueños pueden hacerse ahora realidad: medios virtuales y nuestro apostolado pro vida”, cuenta Peterson.

En 1997 recibió una llamada de la diócesis de Phoenix (Arizona): “me dijeron: – El Santo Padre Juan Pablo II, para la nueva evangelización, quisiera invitar a católicos inactivos a regresar a la Iglesia por el Jubileo. ¿Nos podrías ayudar? – ”, cuenta Peterson.

A esta llamada respondió prontamente. Entendió que se trataba de su sueño hecho realidad y de la llamada que recibió en el retiro: “usar los talentos que Dios me dio, no para mi propio beneficio sino para la Iglesia”. Así comenzó Catholics come home.

Empezaron a lanzar al aire los primeros anuncios publicitarios, y una semana y media después, 3.000 personas volvieron a la Iglesia. Así, Peterson se dio cuenta que debería dedicar más horas a esta campaña: “lo creamos como un apostolado laico de tiempo completo, dando cumplimiento al Magisterio de la Iglesia”, dijo a ZENIT.

Buscaron asesores de todos los tipos: "muchos clérigos, expertos en negocios, teólogos laicos, conocidos autores católicos, conferencistas que nos aconsejaron y nos ayudaron a estar seguros de que nuestra publicidad tenía que enseñar algo”, puntualizó Peterson.

Diseñaron así anuncios publicitarios de tres tipos, donde promovían la fe católica: los llamados Épicos, “que muestran la universalidad de la Iglesia en el mundo”, dice Peterson; avisos tipo películas “que invitan a la gente a profundizar en la relación con Jesús y que hablan acerca de la Divina Misericordia”, y otros tipo testimonios de personas que estaban alejadas y que han regresado a la Iglesia católica.


Una campaña que cambia vidas

Son muchas las historias de personas que se convierten o se acercan a la fe católica y de las que Peterson ha sido testigo. En diálogo con ZENIT compartió la historia de algunos de ellos. El primero es un joven llamado Harrison.

“Se inscribió en una universidad protestante, pero no profundizó mucho en esta fe, cuando visitó nuestra página dijo: – Esto es exactamente lo que buscaba –. Un año después se convirtió al catolicismo, y ahora se ha inscrito en la universidad católica Ave María en Florida”, dijo el fundador de Catholics come home.

Tom Peterson también contó la historia de un hombre llamado Adrian que vive en Colorado: “Nació en una familia católica pero no creció en esta fe. Dejó su credo y se convirtió en ateo”.

“Su mujer y sus hijos también lo eran”, dice Peterson. Cuando Adrián visitó la página web de esta campaña, quiso ver uno de los anuncios Épicos. “Vio la historia, la espiritualidad y los alcances de la Iglesia católica y vio que todo esto tenía sentido”, asegura Tom. Adrián regresó a la Iglesia católica. Su mujer y sus hijos también se hicieron católicos.

Según las estadísticas, cerca de un millón de personas de 80 países diferentes ha entrado a la página de esta campaña. “Normalmente esperamos que visiten estos anuncios publicitarios personas, por ejemplo, de Italia o Irlanda, porque son países católicos, pero que nos vean personas de Qatar – península arábiga – o de otros países tradicionalmente no católicos, esto me parece milagroso”, dice Peterson.

En cuanto a los mensajes de televisión, normalmente se transmiten durante seis semanas en una diócesis determinada, Peterson contó que actualmente tienen en inglés cerca de 25 anuncios diferentes. Las campañas se intensifican en épocas como Adviento, Navidad y Cuaresma.

“Hay muchas discusiones de personas que por ejemplo hablan en los salones de belleza, en los bares, en sus lugares de trabajo, todo el mundo tiene que haber visto más o menos uno de los anuncios de Catholics come home y hablan de ello”, dice Peterson.

Quienes trabajan en esta campaña han realizado estudios con grupos focales sobre el impacto de estos mensajes: Investigan la percepción de la Iglesia antes y después de ver los comerciales. El 76% de los encuestados creen que el mensaje es muy positivo y el 53% aseguran que considerarían regresar a la fe católica luego de ver estos anuncios.


Una campaña que crece cada día

Asesores y técnicos actualizan constantemente la página web. Buscan ser más interactivos e implementar una tecnología cada vez mejor. También adaptar y enriquecer las enseñanzas de esta campaña: “Por ejemplo, temas sobre la infertilidad, enseñanzas sobre la contracepción, el aborto y la vida, matrimonio y familia, anulaciones matrimoniales entre otros temas”, dice Peterson.

También están trabajando en la implementación de la página web en español y de los mensajes en polaco. No sólo traduciendo el material sino adaptándolo a las respectivas culturas.

Así, Peterson está convencido de vivir cada vez más las enseñanzas de Juan Pablo II en la exhortación apostólica post sinodal Christi Fidelis Laici: “Cuando nosotros combinamos el saber y la experiencia con los talentos que Dios nos dio en un mundo secular, con la fe y la oración y dejándonos guiar por el Espíritu Santo, nacen frutos milagrosos como este tipo de apostolado y estos resultados”, concluye Peterson.


[Por Andrea Kirk Assaf, traducción del inglés por Carmen Elena Villa]


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No deje de ver el siguiente video de "Católicos, regresen a casa".






jueves, 6 de mayo de 2010

Hans Küng se apunta al linchamiento de Benedicto XVI - Eleuterio Fernández Guzmán

Hans Küng se apunta al linchamiento de Benedicto XVI
Eleuterio Fernández Guzmán


“Una respuesta seria reclamaría que el hombre que desde hace décadas tiene la responsabilidad del encubrimiento mundial, justamente Joseph Ratzinger, pronunciara su propio mea culpa”


Estas palabras no son dichas por una persona ajena a la Iglesia católica. Bueno… o sí, según se mire.

Lo digo porque lo ha escrito el díscolo teólogo Hans Küng y ha sido publicada, la cosa, por un medio poco sospechoso de tener algo contra la Iglesia católica: el diario laicista y proabortista “El País”.

Según lo hasta ahora apuntado, resulta fácil saber el resultado del asunto.

Al parecer Benedicto XVI es “responsable” de encubrir delitos de pederastia. Y se queda tan ancho el teólogo alemán.

Plantea una serie de preguntas que, la verdad, se contestan ellas solas si es que se tiene un corazón libre de las ataduras del mundo.

Por ejemplo, “¿Por qué sigue el Papa, enfrentado a la historia, definiendo el supuesto “sagrado” celibato como un “preciado regalo” y pasando por alto el mensaje bíblico que permite explícitamente a todos los cargos el matrimonio?”.

Yo creo que, a lo mejor, Benedicto XVI entiende que el celibato sacerdotal es, en verdad, algo que bien se puede considerar sagrado porque es, más bien, de carácter sobrenatural. Es, también, algo que se considera un verdadero regalo porque así lo es para el mundo y, también, para Dios.

Otra cosa es que quien no quiera entenderlo así y prefiera verlo desde el punto de vista ajeno a la especial entrega que supone el celibato sacerdotal lo tenga como mala cosa y como algo no recomendable. Pero esto, en todo caso, se sale de la doctrina católica.

Y eso debería ser fácil de entender.

O, también, “¿Realmente opinan ‘todos los expertos’, tal y como repitió el arzobispo Zollitsch, que el abuso de menores por parte de clérigos y la ley del celibato no tienen nada que ver?”.

Es una manía, casi persecutoria, seguir insistiendo sobre el hecho de que el celibato sacerdotal es una especie de número de lotería que siempre toca y que tiene relación, inmediata, con la pederastia porque eso es algo absurdo y está fuera de lugar.

Por ejemplo, ¿Cuántos hombres célibes por voluntad propia hay en el mundo?.

Seguramente también se les deben achacar ser, casi, pederastas en potencia. Y, como esto es absurdo, lo mismo de absurdo hay que considerar que es lo que se plantea en el caso del sacerdote que acepta el celibato con la naturalidad de la entrega a los demás y a Dios.

Y eso no debería ser difícil de entender.

O la siguiente: “¿No debería sobre todo el Papa Benedicto XVI asumir su responsabilidad en lugar de quejarse de una campaña contra su persona?”.

Lo primero que hay que hacer notar es que lo que aquí se está dando es, precisamente, una campaña contra una persona que, como el Santo Padre, mucho ha dicho sobre el tema. Por tanto, sólo cabe pensar que se trata de una que lo sea de acoso y derribo a la que, por supuesto, se apunta, con gozo y alborozo, Hans Küng.

Lo segundo que hay que decir es que no sé qué tipo de responsabilidad recae sobre Benedicto XVI si cuando conoció los casos a los que hace referencia Küng hizo lo que tenía que hacer.

Lo que aquí pasa es que ciertas personas están esperando, desde hace mucho tiempo, hincar el diente al Papa alemán porque, no lo podemos negar, le tienen ganas y han visto ahora el cielo abierto con el tema de la pederastia y tal es una oportunidad que no pueden dejar pasar.

Así se están manifestando, aullando contra Benedicto XVI, los mamporreros del Mal y no cesan de roer las patas de la silla sobre la que sienta el otrora Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe porque les molesta tanto la doctrina como la fe misma.

Dice, por otra parte, que los casos de pederastia “se acumulan en la Iglesia católica romana, donde sigue imperando una moral sexual rigurosamente tensa que culmina en la ley del celibato”.

Esto, lo que ha de querer decir es que la Iglesia católica no es lo suficientemente “abierta” en materia sexual, que no va con los tiempos que corren y que, en general, está pasada de moda.

Es una pena que la moral sexual católica, la que se predica pero, a veces, la que no se sigue, sea adecuada y justa y, sin embargo, no sea ni adecuado ni justo que determinadas personas prediquen lo contrario estando dentro de la Iglesia católica.

Y eso sí debería preocupar, de verdad, a lo obispos que tengan algún tipo de responsabilidad superior sobre algunos de los autores que dicen lo contrario de la organización a la que pertenecen.

Y sí, me refiero, por ejemplo, a Hans Küng. Y a otros que, por nuestras tierras pululan, también, claro.





Matrimonio es instrumento de salvación para todos, recuerda Benedicto XVI

Matrimonio es instrumento de salvación para todos, recuerda Benedicto XVI


VATICANO, 05 May. 10 (ACI).- Al finalizar la Audiencia General de este miércoles, el Papa Benedicto XVI saludó a los participantes del próximo Congreso de Familia en Jönköping, Suecia a fin de mes. A ellos y a los presentes el Santo Padre les recordó que "el matrimonio es un verdadero instrumento de salvación, no sólo para los casados, sino para toda la sociedad".

A los participantes de este evento, el Papa manifestó que "ofrecéis al mundo un mensaje de alegría porque el don que Dios nos da con la vida matrimonial y familiar nos permite experimentar algo del amor infinito que une a las tres divinas personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo. Los seres humanos, creados a imagen y semejanza de Dios, están hechos para el amor. De hecho, en lo profundo de nuestro ser anhelamos amar y ser amados".

El matrimonio, explicó el Santo Padre, "al igual que cualquier objetivo que valga verdaderamente la pena, nos interpela y nos llama a estar dispuestos a sacrificar nuestros propios intereses por el bien del otro. Nos obliga a la tolerancia y al perdón. Nos invita a cuidar y proteger el don de vida nueva".

"Animo vuestros esfuerzos para promover el aprecio y la adecuada comprensión del bien inestimable que el matrimonio y la vida familiar ofrecen a la sociedad", concluyó.


Congreso Diocesano de la Familia
Mar del Plata

El fin de semana del 21 al 23 de Mayo próximos se realizará en el Colegio Santa Cecilia de la ciudad de Mar del Plata el Congreso Diocesano de la Familia, convocado por nuestro Obispo Mons. Juan Alberto Puiggari.

Para leer la carta pastoral de Mons Puiggari, haga click en el siguiente enlace:

Para saber más detalles del Congreso Diocesano de la Familia, visite el siguiente Blog:





martes, 4 de mayo de 2010

Ofrecer sufrimientos a Dios para colaborar en victoria del bien sobre el mal, exhorta el Papa

Ofrecer sufrimientos a Dios para colaborar en victoria del bien sobre el mal, exhorta el Papa


TURÍN, 03 May. 10 (ACI).- Tras la veneración de la Sábana Santa, el Papa Benedicto XVI se encontró con los enfermos en la Iglesia de la Pequeña Casa de la Divina Providencia, fundada por San Giuseppe Benedetto Cottolengo. A ellos el Santo Padre les dijo que "ofreciendo nuestro dolor a Dios por medio de Cristo, podemos colaborar en la victoria del bien sobre el mal, porque Dios hace fecunda nuestra oferta, nuestro acto de amor".

Al iniciar su discurso, el Papa señaló que "este encuentro, se enmarca muy bien en mi peregrinación a la Sábana Santa, en la que podemos leer todo el drama del sufrimiento, pero también, a la luz de la Resurrección de Cristo, el pleno significado que asume para la redención del mundo".

Hablando de San Giuseppe Cottolengo, Benedicto XVI afirmó que "aun experimentando en su vida momentos dramáticos, mantuvo siempre una confianza serena ante los acontecimientos; atento a percibir los signos de la paternidad de Dios, reconoció en todas las situaciones su presencia y su misericordia y en los pobres, la imagen más amable de su grandeza".

"La base fundamental de su trabajo –prosiguió– fue desde el inicio el ejercicio de la caridad cristiana con todos, que le permitía reconocer en cada ser humano, aunque estuviera marginado por la sociedad, una gran dignidad. Por tanto, el hacerse cargo de tantos sufrimientos humanos, significaba, para nuestro santo, crear relaciones de cercanía afectuosa, familiar y espontánea, creando estructuras que favoreciesen esta cercanía con el estilo de familia que sigue viviéndose hoy".

El Papa aseguró a los enfermos que tienen una misión importante: "viviendo vuestros sufrimientos en unión con Cristo crucificado y resucitado, participáis en el misterio de su sufrimiento para la salvación del mundo. Ofreciendo nuestro dolor a Dios por medio de Cristo, podemos colaborar en la victoria del bien sobre el mal, porque Dios hace fecunda nuestra oferta, nuestro acto de amor".

"Esta Casa es uno de los frutos maduros nacidos de la Cruz y de la Resurrección de Cristo y manifiesta que el sufrimiento, el mal, la muerte no tienen la última palabra, porque de la muerte y del sufrimiento puede resurgir la vida".

El Santo Padre concluyó resaltando que "en este lugar podemos entender mejor que si la pasión del hombre fue asumida por Cristo en su Pasión, nada se perderá. El mensaje de esta solemne ostensión de la Sábana Santa: 'Passio Christi - Passio hominis', aquí se entiende en modo particular".



viernes, 30 de abril de 2010

Una paciente restauración - Entrevista a Mons. Nicola Bux

Una paciente restauración
Entrevista a Mons. Nicola Bux


Ofrecemos nuestra traducción al español de una interesante entrevista que Monseñor Nicola Bux ha concedido a la redacción del blog “Disputationes Theologicae”.


- Monseñor, usted es profesor de teología sacramental y es también considerado uno de los expertos de liturgia más cercanos al Papa, ¿un signo de que no se puede hablar de liturgia sin doctrina?

NB: Como se sabe, la liturgia pertenece al dogma de la Iglesia. Todos saben que de la fe de la Iglesia se llega a la liturgia, y de la oración nos remontamos al dogma. Todos conocen el adagio lex orandi, lex credendi. A partir del modo de orar se comprende en qué creemos, pero es también del modo de creer de donde deriva el modo de orar. Es lo que ha sido retomado y sabiamente desarrollado por la encíclica Mediator Dei del venerable Siervo de Dios Pío XII.


- Ahora, incluso los más tenaces partidarios de una “revolución permanente” en la liturgia, parecen ceder frente a las sabias argumentaciones del Papa, de las cuales hay un eco clarísimo en su libro. ¿Estamos frente a una nueva (o antigua, si se prefiere) visión de la liturgia?

NB: La liturgia es, esencialmente, de institución divina, se basa en partes inmutables queridas por su Divino Fundador. Precisamente en razón de este fundamento, se puede afirmar que la liturgia es de “derecho divino”. Los orientales, no por casualidad, usan el término “Divina liturgia” ya que ésta es obra de Dios, “opus Dei”, dice san Benito. La liturgia no es algo humano. En el documento conciliar sobre la liturgia, en el n. 22 § 3, se dice claramente que nadie, aunque sea sacerdote, puede añadir, quitar o cambiar alguna cosa en la liturgia. ¿El motivo?. La liturgia pertenece al Señor.

Durante la Cuaresma, hemos leído los pasajes del Deuteronomio en los cuales Dios mismo establece incluso el mobiliario para el culto; en el Nuevo Testamento, es Jesús mismo que dice a los discípulos donde preparar la cena. Dios tiene el derecho de ser adorado como Él quiere y no como queremos nosotros. De lo contrario, caemos en un culto “idolátrico”, en el sentido propio del término griego, es decir, un culto hecho a nuestra imagen. Cuando la liturgia refleja los gustos y las tendencias creativas del sacerdote o de un grupo de laicos, se hace “idolátrica”. El culto católico es en espíritu y en verdad porque está dirigido al Padre, en el Espíritu Santo, pero debe pasar por Jesucristo, debe pasar por la Verdad. Por eso, es necesario redescubrir que Dios tiene el derecho de ser adorado como Él lo ha establecido.

Las formas rituales no son algo para “interpretar”, ya que ellas son el resultado de la fe pensada y convertida, en cierto sentido, en cultura de la Iglesia. La Iglesia se ha preocupado siempre de que los ritos no fueran el producto de gustos subjetivos sino la expresión de la Iglesia entera, es decir, “católica”. La liturgia es católica, universal. Por lo tanto, incluso con ocasión de una celebración particular o en un lugar particular, no se puede pensar en celebrar en contraste con la fisonomía “católica” de la liturgia.


- Lamentablemente, estamos frente a una actitud del clero que, aún sin negar abiertamente la eficacia de los sacramentos, descuida frecuentemente el aspecto así llamado del “ex opere operato” del sacramento, que, de ese modo, queda reducido casi a un simple “símbolo”. ¿La causa está, tal vez, en la pérdida de la “ritualidad” tradicional?

NB: La causa de esto es, en primer lugar, el olvidar que el culto se hace a un Dios presente, a un Dios operante, y no a un Dios imaginario; que se hace al Señor Jesús. El n. 7 de Sacrosanctum Concilium nos explica también los modos de esta presencia. Ese punto está tomado casi por completo de la Mediator Dei (con el añadido de la presencia en la Palabra). Allí se explica claramente que la liturgia tiene su razón de ser en que Dios está presente; de lo contrario, se convierte en autorreferencial, se vuelve vacía.

El olvido, la infravaloración, de la presencia del Señor, principalmente en la Eucaristía, donde está presente verdadera, real y sustancialmente, es causa del descuido del que usted habla. Con este descuido se llega a definir la liturgia como conjunto de símbolos, signos, como hoy se oye decir; en este contexto, “signo” es entendido sólo como “lo que refiere a otra cosa”, no está la idea de que el signo es todo uno con aquello que significa. Aquí se entra en el sacramento. Cuando este aspecto se pierde, los sacramentos son reducidos a simples símbolos, no se habla más de “eficacia”, de los efectos que producen; no es más el Señor que “hace”, que “obra”, por medio de los sacramentos. Este es el significado de la expresión clásica “ex opere operato”, un poco extraña, pero que significa la operatividad del sacramento a partir de Aquel que en él obra.

Daré el ejemplo de un medicamento: en la apariencia, ves una ampolla o una pastilla o un líquido, pero no son sólo el símbolo de la curación que quieren aportar ya que, si los tomamos, nos curan y nos sanan, es decir, se ven sus efectos. El autor de este efecto es el Señor presente y operante en el rito sacramental. San León Magno, citado en el Catecismo de la Iglesia Católica, dice que después de la Ascensión, todo lo que del Señor era visible en la tierra, ha pasado a los sacramentos. Así, hoy para nosotros el Señor continúa estando presente y visible. En este sentido debemos comprender a Santo Tomás cuando habla de “materia” del sacramento. Si no volvemos a este tipo de expresión realista, no entendemos los sacramentos.

La presencia divina no es sólo algo para intuir “simbólicamente” sino que es algo que toca al hombre por medio del sacramento, es algo que actúa. Yo mismo puedo dar testimonio, y conmigo muchos sacerdotes, de la curación de los enfermos después de la unción, pero también de la curación del alma después de la confesión o gracias a la frecuencia de la Eucaristía. Los sacramentos tienen efectos, tienen consecuencias en razón de la causa. Son las consecuencias de la presencia divina, que es lo que obra en la divina liturgia. Ha dicho el Papa a los párrocos de Roma que el Sacramento es introducir nuestro ser en el ser de Cristo, en el ser divino.


- Más allá de ciertos utopistas que, con escaso sentido pastoral, quisieran una restauración de todo e inmediatamente, debemos preguntarnos cómo se puede actuar, suave pero firmemente, para mejorar con gradualidad ciertos aspectos de la liturgia. ¿Cómo actuar en este proceso tan necesario como largo? ¿Cómo adaptarse a la realidad sin compromisos?

NB: Es necesario tener en cuenta el momento histórico que vivimos, en el que se registra una crisis general de la autoridad, sea del padre, del Estado, de la Iglesia (y en la Iglesia); como decíamos, se corre el riesgo de terminar en una concepción “hecha por ti”. Actualmente nos encontramos en una generalizada anomia (ausencia de ley), si bien todos recurren a la ley cuando son conculcados los propios derechos.

De los derechos de Dios, en cambio, nos olvidamos siempre. ¿Cómo se puede pedir la observancia de las normas litúrgicas si antes no se explica qué es el “ius divinum” de la liturgia?. Hoy ya nadie lo sabe. En primer lugar, es necesario hacer entender el sentido de las normas. Es un poco como en moral, la determinación de una ley se funda primero en la comprensión de sus principios, y se sabe que, cuando se habla de liturgia y de sacramentos, hay implicaciones morales. Primero, decía, es necesario entender que el sentido de las normas deriva de la convicción de que la “primera norma” es adorar a Dios -Adorarás al Señor, tu Dios, y no tendrás otro Dios fuera de Mí-, no se puede hacer un culto a imagen propia, de lo contrario, se deforma a Dios. Hoy no sólo nos imaginamos un dios y luego inventamos el culto a él, sino que incluso imaginamos un culto sobre el cual nos inventamos el dios. La idolatría significa una “idea distorsionada de Dios”. Esta es la realidad que nos circunda.

El Papa Benedicto XVI, en la carta a los Obispos en la cual explica el sentido del levantamiento de las excomuniones a los Obispos consagrados por Mons. Lefebvre, quería hacer entender a quien le reprochaba el ocuparse de problemas secundarios como los relativos a la liturgia, que en un momento en que el sentido de la fe y de lo sagrado se está extinguiendo por todos lados, es necesario que precisamente en la liturgia se halle la forma privilegiada de encontrar a Dios. La liturgia es y sigue siendo el lugar más idóneo para encontrar a Dios y por eso el Papa, ocupándose de ella, no está tratando problemas secundarios sino cuestiones primarias. Si la liturgia habla de cosas mundanas, ¿cómo se hace para ayudar al hombre?.

A los utopistas, hay que recordarles que se requiere lo que Benedicto XVI llama “la paciencia del Amor”.


- El ofertorio antiguo hablaba al hombre de Dios con la elocuencia de expresiones profundas sobre el valor sacrificial, sobre la naturaleza de la Misa como sacrificio ofrecido a Dios. ¿Se podría pensar en una corrección, en este sentido, del nuevo rito?

NB: Es importante que sea conocida la Misa antigua, llamada también tridentina pero que es más oportuno llamar “de San Gregorio Magno”, como ha dicho recientemente Martin Mosebach. Ésta ha tomado forma ya bajo el Papa Dámaso y luego bajo Gregorio, no con san Pío V, el cual trató de reordenar y codificar, teniendo en cuenta los enriquecimientos de los siglos precedentes y dejando lo obsoleto. Con esta premisa debe ser conocida sobre todo esta Misa, de la que el ofertorio es parte integrante. Hay muchos trabajos de grandes estudiosos en este sentido y muchos se han preguntado sobre la oportunidad de reintroducción del antiguo ofertorio, al que usted se refiere.

Sin embargo, sólo la Sede Apostólica tiene autoridad para obrar en este sentido. Es verdad que la lógica que ha seguido el reordenamiento de la liturgia después del Concilio Vaticano II ha llevado a simplificar el ofertorio porque se consideraba que hubiera más fórmulas de oraciones ofertoriales; de este modo, se introdujeron las dos fórmulas de bendición de sabor judío, permaneció la secreta convertida en oración “sobre las ofrendas” y el orate fratres, y se consideraron más que suficientes. A decir verdad, esta sencillez, vista como un retorno a la pureza antigua, entra en conflicto con la tradición litúrgica romana, con la bizantina y con otras liturgias orientales y occidentales. La estructura del ofertorio era vista por los grandes comentadores y teólogos de la Edad Media como la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén, que va a inmolarse en ofrenda sacrificial. Por eso, las ofrendas eran ya llamadas “santas”, y el ofertorio tenía un gran importancia. La sucesiva simplificación de la que he hablado ha hecho que hoy muchos pidan el retorno de las ricas y bellas oraciones del “suscipe sancte Pater” y del “suscipe Sancta Trinitas”, sólo por citar algunas. Pero será por medio de una más amplia difusión de la Misa antigua que este “contagio” del antiguo sobre el nuevo será posible. Por eso, reintroducir la Misa “clásica”, si se me permite la expresión, puede constituir un factor de gran enriquecimiento. Es necesario facilitar una celebración festiva regular de la Misa tradicional al menos en cada Catedral del mundo, pero también en cada parroquia: esto ayudará a los fieles a conocer el latín y a sentirse parte de la Iglesia Católica, y en la práctica los ayudará a participar en las Misas en las reuniones en santuarios internacionales. Al mismo tiempo, es necesario también evitar reintroducciones descontextualizadas; quiero decir que hay una ritualidad ligada a los significados expresados que no puede ser reintroducida simplemente insertando una oración, se trata de un trabajo más complejo.


- La gestualidad y la orientación tienen ciertamente una gran importancia, lo que el fiel ve es reflejo de una realidad invisible. ¿La cruz en el centro del altar puede ser el modo para recordar qué es la Misa?.

NB: La cruz en el centro del altar es el modo para recordar qué es la Misa. No hablo de una cruz “mínima” sino de una cruz tal que pueda ser vista, la cruz debe ser de dimensiones proporcionadas al espacio eclesial. Ella debe volver al centro, debe estar en eje con el altar, debe poder ser vista por todos. Debe ser el punto en el que se crucen la mirada de los fieles y la mirada del sacerdote, dice Joseph Ratzinger en “Introducción al espíritu de la liturgia”. Debe estar en el centro, independientemente de la celebración, aún si ésta se desarrolla “hacia el pueblo”. Insisto en una cruz bien visible, de otro modo, ¿de qué sirve una imagen que no es adecuadamente útil?. Las imágenes hacen referencia al prototipo. Todos sabemos que ha habido también una posición anicónica, por ejemplo, Epifanio de Salamina, como también los cistercienses, pero la iconodulía ha prevalecido luego con el Niceno II de 787, en base a lo que decía San Juan Damasceno: la imagen refiere al prototipo. Esto vale todavía más actualmente en la que se llama civilización de la imagen. En un momento en que la visión se ha convertido en instrumento privilegiado para nuestros contemporáneos, no se puede exponer lateralmente una pequeña cruz o un esbozo ilegible de ella, sino que es necesario que la cruz, con el Crucificado, sea bien visible sobre el altar, desde cualquier ángulo donde se lo mire.


- Frente al redescubrimiento de las exigencias de las que nos ha hablado, hay, de todos modos, un difícil paso que es el de las decisiones prácticas. ¿Cómo moverse?

NB: En mi humilde opinión, la prioridad es hacer comprender el sentido de lo divino. El hombre busca a Dios, busca lo sagrado y lo que es signo de ello; en la exigencia natural de dirigirse a Dios y de venerarlo, se busca el encuentro con Dios en las formas sagradas del rito. Cuando se pierde la verdadera sacralidad del culto cristiano, el hombre continúa yendo a tientas, pero de modo distorsionado, ya que se encuentra como desorientado. ¿Cómo puede entonces el hombre responder concretamente a esta exigencia?. En primer lugar, debe poder encontrar en la Iglesia lo que es la definición por excelencia de lo sagrado: Jesús Eucarístico. El Tabernáculo debe volver al centro. Es cierto históricamente que, en las grandes basílicas o en las catedrales, el tabernáculo estaba en capillas laterales. Sabemos bien que con la reforma tridentina se prefirió poner en el centro el tabernáculo, también para contrastar los errores protestantes sobre la presencia verdadera, real y sustancial del Señor. Pero también es cierto que actualmente la mentalidad que nos circunda, no contesta sólo la presencia real sino que contesta la presencia de lo divino. En la religión, naturalmente el hombre busca el encuentro con lo divino, pero esta presencia de lo divino no puede ser reducida a algo puramente espiritual. Esta presencia debe ser “tocada” y esto no se hace con un libro, no se puede hablar de presencia de lo divino sólo en los términos relativos a la lectura de las Sagradas Escrituras. Ciertamente, cuando la Palabra de Dios es proclamada, se puede justamente hablar de presencia divina pero es una presencia espiritual, no es la presencia verdadera, real y sustancial de la Eucaristía. De aquí la importancia del retorno a la centralidad del tabernáculo y, con él, a la centralidad del Cuerpo de Cristo presente. El lugar central no puede ser la sede del celebrante, no es un hombre quien está al centro de nuestra fe sino que es Jesús en la Eucaristía. De lo contrario, se termina comparando la iglesia a un aula, a un tribunal de este mundo, en cuyo centro se sienta un hombre.

El sacerdote es ministro, no puede estar en el centro. En el centro está Cristo-Eucaristía, está el tabernáculo, está la cruz. De allí se debe recomenzar. De lo contrario, se pierde el sentido de lo divino. El tabernáculo es lo que debe atraer como centro en una iglesia.


- El Cardenal Castrillón, en la homilía del 24 de septiembre de 2007 en Saint Eloi, decía que la Iglesia tiene necesidad de institutos “especializados” en la liturgia tradicional. ¿Considera también usted que los institutos hoy ligados a Ecclesia Dei pueden tener un rol en la formación de los sacerdotes o en el redescubrimiento de las riquezas de la Tradición?

NB: ¡Ciertamente!. Estos institutos ejercen un carisma, y un carisma es algo que está en la Iglesia al servicio de la Iglesia. Una diócesis puede sacar gran beneficio del hecho de servirse de su ayuda. ¿Qué habría sido el Franciscanismo si el Papa no lo hubiera reconocido y puesto a disposición para el bien de toda la Iglesia?.





Ver comentario al libro de Nicola Bux: "La reforma de Benedicto XVI"

Ver entrevista a Mons. Bux realizada por Zenit: Volvamos a la Tradición: será un progreso - Mons. Nicola Bux



jueves, 29 de abril de 2010

Réplica al "teólogo" Hans Küng - P. José Luis Torres-Pardo

Réplica al "teólogo" Hans Küng
R. P. José Luis Torres-Pardo, CR


Después de releer in extenso la reciente carta-abierta del catedrático contestatario alemán, dirigida “a los obispos católicos de todo el mundo” (el pasado 16 de abril), de la cual se han hecho un eco entusiasta (como era de suponer) los “medios” de difusión y corrupción, me siento obligado en mi conciencia sacerdotal a responder lo que sigue, movido únicamente por amor a la verdad, a mi santa Madre la Iglesia y, en particular, a mi admirado, venerado y amadísimo Santo Padre, Benedicto XVI.


El ataque brutal y despiadado contra el Vicario de Cristo no considero exagerado calificarlo de “demoníaco”…

¡Un Martín Lutero no lo habría escrito mejor… y el diablo (si le fuera permitido por Dios) bailaría de alegría!.

De todas las “acusaciones” lanzadas contra el Papa, no hay una sola que resista un análisis serio.

Su mismo vocabulario delata ya una mentalidad soberbia, racionalista y política, con fuerte hedor a odio, resentimiento y envidia a su “antiguo colega en la Universidad de Tubinga (…) este Papa” (como Ud. le llama despectivamente), sí, este Papa (dicho sea de paso), a quien Ud. no le llega a la altura de los zapatos…

Su enfoque del tema del celibato sacerdotal, además de “sospechoso”, es lisa y llanamente equivocado, teológica y psicológicamente hablando.

Y en cuanto a números y estadísticas… ¡burdas mentiras!.

Me voy a limitar a poner de relieve algunos párrafos de su larga carta, que son “claves” para un sano discernimiento y un justo juicio:

1º) Hans Küng, con la hipocresía y el cinismo que le caracterizan, se hace pasar por un “devoto” defensor del Concilio Vaticano II, acusando al Santo Padre de “relativizar los textos conciliares e interpretarlos de forma retrógrada, contra el espíritu de los padres del Concilio” (sic); más aún (Benedicto XVI) “se sitúa expresamente contra el Concilio ecuménico”, y además “ha reforzado los poderes eclesiales contrarios al Concilio en el nombramiento de altos cargos a anticonciliares y obispos reaccionarios en todo el mundo”…

¡Qué poca vergüenza!.

¡Qué bien haría a todos (en especial a la Iglesia) con callarse!.

¡Con razón carece de licencias para enseñar teología católica, desde el año 1980!.

2º) Su demencial autoritarismo le lleva nada menos que a “exigir un Concilio” (!)… “para solucionar -dice- el problema de la reforma, que ha irrumpido ahora de forma dramática (…) en vista de esta Iglesia en crisis”.

¿Un falso “reformador” más?. ¡No, por favor!. ¡Ya tenemos bastantes!.

La “crisis” eclesial, que Hans Küng denuncia patéticamente, se debe precisamente a quienes han interpretado el Concilio como él, ¡que no son pocos!.

A mi entender, el problema no está en reclamar otro Concilio… sino en tomarse muy en serio aquel, que para muchos (sean progresistas o tradicionalistas) ya “pasó a la historia”…

3º) Finalmente, en el colmo de su maldad, H.K. ha llegado a presionar a los obispos (con adulación y descaro) a la difamación, desconfianza, resistencia, desobediencia y rebeldía contra el Santo Padre, al estilo del más vulgar revolucionario y agitador de masas…

¡El Papa sabía muy bien, desde el día de su elección, que Jesús le enviaba como oveja acechada por lobos!.

¡Ahora resulta que ya no se trataría sólo de una “reforma”, sino… de un cisma!.

Sin comentarios…

Solamente recordar aquellas palabras del divino Maestro, que hablan por sí solas:

“Si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en la fosa” (Mateo 15, 24).

“¡Guías ciegos -dijo Jesús a los escribas y fariseos- que coláis el mosquito y os tragáis un camello!” (Mateo 23, 24)

¡Sinceramente no puedo entender cómo un “teólogo católico” puede llegar a odiar y apedrear a un Papa (como el felizmente reinante) que deslumbra por su sabiduría, santidad, celo pastoral, humildad y valentía!…

¡Un Papa que lleva sobre sus cansados hombros la cruz más pesada de todas en este mundo, y que merece comprensión, cariño, compasión, defensa y colaboración!.

¡Maldito quien “toca” el rostro de nuestra bendita Madre la Iglesia Católica Romana; así como el rostro de nuestro bendito Santo Padre, el dulce Cristo en la tierra!.

La furia patológica y la dureza de corazón del profesor en cuestión, junto con el gravísimo escándalo a nivel universal, están exigiendo ya un pedido público de perdón con la consiguiente justa reparación…

Y como Dios sabe muy bien sacar bienes de males, con el ataque salvaje al Papa Benedicto XVI no está logrando sino el efecto contrario: vibrantes alabanzas y adhesiones a aquel que conduce la Barca de Pedro, con pulso firme, al Puerto seguro…

Pidamos mucho a Jesús misericordioso, por mediación de la Virgen Santísima, la gracia de una pronta y definitiva conversión de Hans Küng, para la mayor gloria del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.



José Luis Torres-Pardo CR
Superior del Instituto “Cristo Rey”
Roldán (Santa Fe) Argentina
27 de abril de 2010


*   *   *   *   *
 
 
La comunidad católica "Fraternidad de Vida Nueva", de la Diócesis de Mar del Plata, adhiere en todo a esta "réplica" del querido Padre Torres-Pardo al profesor Hans Küng.

Oremus pro Pontifice nostro Benedicto


 
 
 

miércoles, 28 de abril de 2010

El Papa Benedicto XVI crearía nuevo dicasterio para re-evangelizar Europa, EEUU y América Latina

El Papa Benedicto XVI crearía nuevo dicasterio para re-evangelizar Europa, EEUU y América Latina


ROMA, 26 Abr. 10 (ACI).- El vaticanista Andrea Tornielli dio a conocer hoy a través del diario italiano Il Giornale, que el Papa Benedicto XVI estaría pronto a publicar una carta anunciando la creación de un nuevo dicasterio vaticano: el Pontificio Consejo para la Nueva Evangelización, que tendría como tarea volver a evangelizar las sociedades occidentales como Europa y Estados Unidos que han ido perdiendo su identidad cristiana.

Tornielli, quien suele estar bien informado sobre este tipo de temas, escribe: "Benedicto no cesa de sorprender: en la próxima semana la creación de un nuevo dicasterio en la curia romana dedicado a la evangelización de Occidente será anunciada, y será presidido por el Arzobispo Rino Fisichella".

La nota de Il Giornale señala que este nuevo dicasterio apuntará a evangelizar "países en los que el Evangelio ha sido anunciado hace siglos, pero en los que la vida diaria de sus pueblos se ve perdida. Europa, Estados Unidos y América Latina serían las áreas de influencia de la nueva estructura".

Para Tornielli, este nuevo dicasterio sería "la novedad más importante del pontificado del Papa Benedicto, un Papa que, según las expectativas, se suponía iba a reducir la curia romana".

El vaticanista explica luego que esta idea fue propuesta por primera vez por el fundador de Comunión y Liberación, Mons. Luis Giussani al Papa Juan Pablo II, pero no prosperó. Para Tornielli, la idea habría resurgido a partir del Patriarca de Venecia, Cardenal Angelo Scola, quien como Rector de la Pontificia Universidad Lateranense, se dedicó a la reflexión sobre la pérdida de la identidad cristiana en Europa y el mundo occidental.

Mons. Fisichella, actual Presidente de la Pontificia Academia para la Vida, sucedió al Cardenal Scola como Rector de la mencionada casa de estudios y compartió las mismas preocupaciones de su predecesor.



martes, 27 de abril de 2010

Linchamiento mediático "sólo favorece" al Papa Benedicto XVI, dice filósofo francés

Linchamiento mediático "sólo favorece" al Papa Benedicto XVI, dice filósofo francés


ROMA, 26 Abr. 10 (ACI).- El filósofo francés de origen tunesino e hijo de padres judíos, Fabrice Hadjadj, explica en un interesante artículo que el "linchamiento mediático" que sufre el Papa Benedicto XVI no hace sino favorecerlo, pues reconoce así su importancia moral en medio del mundo, incluso para los no creyentes, y permite que los católicos puedan admirarlo cada vez más por su solidez espiritual a la cabeza de la Iglesia Católica.

En el artículo titulado "La última bienaventuranza", publicado en L'Osservatore Romano, este filósofo que en su juventud viviera en medio del anarquismo y el nihilismo, comenta que el Santo Padre es un valiente testigo de aquello que dijo Jesús en el Sermón de la Montaña: "Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el Reino de los cielos".

El ahora profesor de literatura en Toulon, Francia, tras recordar la tolerancia cero de Benedicto XVI ante los casos de abuso sexual, se refiere a su carta a los católicos de Irlanda y comenta que los católicos "pueden alegrarse por el linchamiento mediático" del que actualmente es objeto.

"Los medios más antipapistas –explica Hadjadj– se convierten sin querer en apologistas de la fe. Que sea vean obligados a deformar los hechos, a poner y falsificar información para atacar al Papa y enlodar a todo el clero, es la prueba de que en realidad no tienen mucho que desaprobarles".

"Si fuese en realidad una controversia lúcida y racional, los ataques podrían firmarse. Pero la irracionalidad de sus reacciones no juega a su favor y le da a la mente racional razones para creer en la verdad del magisterio pontificio. Después de todo, cuando el Papa habla, el no creyente no debería preocuparse".

El no creyente, prosigue el filósofo, "debería decir que la cosa solo tiene que ver con los católicos, inmersos en el oscurantismo y la rigidez. Ahora, por el contrario, lo tenemos temblando, nervioso, inquieto, como si la voz del Santo Padre lo tocase personalmente".

Con una reacción similar, continúa Fabrice Hadjadj, "un observador externo puede fácilmente deducir esto: este no creyente no lo es en realidad, entonces podría decirse que tiene el instinto del magisterio, de la paternidad espiritual del Sumo Pontífice, de su rol de testimonio universal".

Si los no creyentes, "se escandalizan especialmente por el hecho de que los abusos sean cometidos por sacerdotes es porque tienen el instinto de la dignidad especial del sacerdocio. Sus ataques son así una contribución involuntaria al Año Sacerdotal y un homenaje a la altísima vocación de pureza del sacerdote".

El profesor universitario explica luego la necesidad de recomponer la paternidad de quienes están a cargo de menores, especialmente de los sacerdotes, considerando siempre que "la verdadera justicia no puede sino ordenarse a la esperanza". Junto a esta tarea queda siempre el esfuerzo pendiente de atender espiritualmente a los pequeños que han sufrido los abusos pues sobre eso "también se nos habrá de juzgar".

Al concluir su artículo, el filósofo francés explica que la vulnerabilidad del Papado "es necesaria para mostrar que el cristianismo no se reduce a la inteligencia anónima de un sistema moral, sino que nace de un encuentro libre y dramático con una Persona. Así entonces, los ataques que Benedicto XVI está sufriendo no hacen sino conformarlo mejor a Cristo y permiten al creyente admirarlo todavía más como su inesperado Vicario".



Benedicto XVI pide a padres rezar para que sus hijos descubran la propia vocación

Benedicto XVI pide a padres rezar para que sus hijos descubran la propia vocación


VATICANO, 25 Abr. 10 (ACI).- A las 12.00 (hora local), IV Domingo de Pascua, el Papa Benedicto XVI rezó el Regina Coeli con miles de fieles y peregrinos que se dieron cita para esta ocasión en la Plaza de San Pedro -en el día en que la Iglesia celebra la Jornada Mundial de Oración por las Vocaciones- y escucharon con atención las palabras que el Papa pronunció resaltando la importancia de la oración para la respuesta de quienes son llamados por Dios a consagrarle su vida.

"La primera forma del testimonio que suscita vocaciones es la oración", dijo el Papa recordando a la madre de San Agustín, Santa Mónica, quien "suplicando a Dios con humildad e insistencia obtuvo la gracia de ver a su hijo convertirse al cristianismo", quien a su vez dirá: "Sin incertidumbres creo y afirmo que por sus oraciones, Dios me ha concedido la intención de no anteponer, de no querer, de no pensar, de no amar nada que no sea el alcanzar la verdad".

El Santo Padre hizo una invitación a los padres a "rezar para que el corazón de los hijos se abra a la escucha del Buen Pastor y así cada pequeño germen de vocación llegue a ser un árbol frondoso, lleno de frutos por el bien de la Iglesia y de toda la humanidad".

"¿Cómo podemos escuchar la voz del Señor y reconocerlo?", se preguntó el Papa; y respondiendo dijo: "En la predicación de los Apóstoles y de sus sucesores: en ella resuena la voz de Cristo, que llama a la comunión con Dios y a la plenitud de la vida. Solo el Buen Pastor cuida con inmensa ternura a su rebaño y lo defiende del mal, y solo en Él los fieles pueden depositar absoluta confianza".

El Pontífice exhortó a los ministros ordenados para que se sientan comprometidos por un "cada vez más fuerte e incisivo testimonio evangélico en el mundo de hoy. Recuerden que el sacerdote continua la obra de la Redención en la tierra; sepan detenerse con ganas frente al tabernáculo; adhieran totalmente a la propia vocación y misión mediante una ascesis severa; sean disponibles a la escucha y al perdón; formen cristianamente al pueblo a ustedes confiado; cultiven con cuidado la fraternidad sacerdotal".

Tras haber rezado el Regina Coeli el Papa dirigió diversos saludos en diversos idiomas a los presentes, y para concluir impartió su Bendición Apostólica.



jueves, 22 de abril de 2010

La Nueva Evangelización - Carlos Daniel Lasa

La Nueva Evangelización
Carlos Daniel Lasa


En el marco del ciclo “Grandes Desafíos” que lleva adelante la comunidad “Fraternidad de Vida Nueva” en la ciudad de Mar del Plata, mañana viernes 23 de Abril a partir de las 20.30 hs. el Dr. Carlos Daniel Lasa, Decano del Instituto de Ciencias Humanas de la Universidad Nacional de Villa María, disertará sobre “La Nueva Evangelización”, un tema al que apenas unos días atrás – en su viaje apostólico a Malta – hizo referencia el Santo Padre Benedicto XVI.

Como siempre, la cita es en el Multiespacio Cultural “EL CAMINO”, Av. Luro 4344 – 1º Piso, de la ciudad de Mar del Plata, con entrada libre de aranceles.

Los esperamos.


Para saber quién es el Dr. Carlos Daniel Lasa:

Para conocer la actividad del Dr. Lasa el sábado 24 de Abril:
“Marx desde la óptica de Augusto del Noce”

Para leer el mensaje del Papa Benedicto en Malta sobre la necesidad de aceptar el desafío de la nueva evangelización:





Jóvenes están llamados a descubrir belleza del amor de Dios, dice el Papa Benedicto

Jóvenes están llamados a descubrir belleza del amor de Dios, dice el Papa Benedicto


VATICANO, 21 Abr. 10 (ACI).- En la Audiencia General de este miércoles, celebrada en la Plaza de San Pedro, el Papa rememoró su reciente viaje apostólico a Malta, realizado el pasado fin de semana. Al recordar su intenso encuentro con los jóvenes señaló que están llamados, como San Pablo, "a descubrir como él la belleza del amor de Dios".

Al iniciar su discurso el Santo Padre señaló que la historia de Malta, cuyas raíces cristianas se remontan al naufragio de San Pablo en el año 60, "desde casi dos mil años es inseparable de la fe católica, que caracteriza su cultura y sus tradiciones: se dice que en Malta hay 365 iglesias, 'una para cada día del año', ¡un signo visible de esta fe profunda!".

Tras recordar que en la Gruta de San Pablo, en Rabat, participó en un momento intenso de oración, el Santo Padre subrayó que "desde la sucesiva permanencia de Pablo en Malta a causa del naufragio, nació una comunidad cristiana ferviente y sólida, que después de dos mil años sigue siendo fiel al Evangelio y se esfuerza por conjugarlo con los complejos problemas de nuestro tiempo".

"Esto, naturalmente, no es siempre fácil ni evidente, pero los ciudadanos de Malta saben encontrar en la visión cristiana de la vida las respuestas a los nuevos desafíos. Un signo de ello es, por ejemplo, el hecho de haber mantenido sólido el profundo respeto por la vida naciente y por la santidad del matrimonio, decidiendo no introducir el aborto y el divorcio en el ordenamiento jurídico del país".

El Papa Benedicto XVI señaló que después de la Misa ante la Iglesia de San Publio, donde los fieles "participaron con gran fervor", quiso encontrar "a algunas personas víctimas de abusos por parte de sacerdotes. Compartí con ellos el sufrimiento y conmovido, recé con ellos, asegurando la acción de la Iglesia".

Malta, continuó el Pontífice, "debido a su ubicación geográfica, no es una sociedad `aislada` del mundo", ya que "mantiene contactos con varios países y además, en muchas naciones hay sacerdotes malteses".

"La posición estratégica del pequeño archipiélago atraía obviamente la atención de las diversas potencias políticas y militares. Sin embargo, la vocación más profunda de Malta es la cristiana, es decir, ¡la vocación universal de la paz!. La famosa cruz de Malta nunca ha perdido su significado auténtico y perenne: ¡es el signo del amor y de la reconciliación y esta es la verdadera vocación de los pueblos que acogen y abrazan el mensaje cristiano!".

El Papa resaltó que Malta es "el centro de las rutas de la emigración", lo que conlleva "problemas complejos en el ámbito humanitario, político y jurídico que no tienen soluciones fáciles, pero que hay que buscar con perseverancia y tenacidad a través de la acción concertada a nivel internacional. Así se debe hacer en todas las naciones cuyos valores cristianos se hallan en las raíces de sus Cartas Constitucionales y de sus culturas".

El último acto de su viaje apostólico fue el encuentro con los jóvenes en el puerto de La Valletta. A ellos, el Santo Padre les recordó "la experiencia juvenil de San Pablo: una experiencia extraordinaria, única, y sin embargo capaz de hablar a las nuevas generaciones de todas las épocas, por la transformación radical seguida al encuentro con Cristo resucitado".

"Vi en los jóvenes de Malta a posibles herederos de la aventura espiritual de San Pablo, llamados a descubrir como él la belleza del amor de Dios, que se nos ha dado en Jesucristo; a abrazar el misterio de su Cruz; a vencer en las pruebas y tribulaciones, a no tener miedo de las 'tormentas' de la vida, y ni siquiera de los naufragios, porque el proyecto de amor de Dios es mayor que las tempestades y los naufragios".

Benedicto XVI concluyó pidiendo que "por intercesión del apóstol Pablo, de San Giorgio Preca, sacerdote, primer santo maltés, y de la Virgen María, que los fieles de Malta y Gozo veneran con tanta devoción, progresen siempre en la paz y en la prosperidad".

En su saludo en español, el Santo Padre se dirigió "en particular a los sacerdotes del curso de formación permanente del Pontificio Colegio Español en Roma, así como a los grupos venidos de España, México y otros países latinoamericanos. Muchas gracias".

Más del viaje del Papa Benedicto XVI a Malta:



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