jueves, 8 de abril de 2010

El Papa en la Vigilia Pascual: Jesús Resucitado es el antídoto a la muerte

El Papa en la Vigilia Pascual: Jesús Resucitado es el antídoto a la muerte


VATICANO, 03 Abr. 10 (ACI).- Este Sábado Santo a las 9:00 p.m. –hora de Roma- el Papa Benedicto XVI presidió la solemne Vigilia Pascual en la Basílica Vaticana; y durante la homilía señaló que el ancestral temor del hombre a la muerte, y la muerte misma, tienen un antídoto: la victoria definitiva de Jesús sobre la muerte.

A continuación, la homilía completa pronunciada por el Papa Benedicto XVI durante la Vigilia Pascual:

"Una antigua leyenda judía tomada del libro apócrifo «La vida de Adán y Eva» cuenta que Adán, en la enfermedad que le llevaría a la muerte, mandó a su hijo Set, junto con Eva, a la región del Paraíso para traer el aceite de la misericordia, de modo que le ungiesen con él y sanara. Después de tantas oraciones y llanto de los dos en busca del árbol de la vida, se les apareció el arcángel Miguel para decirles que no conseguirían el óleo del árbol de la misericordia, y que Adán tendría que morir.

Algunos lectores cristianos han añadido posteriormente a esta comunicación del arcángel una palabra de consuelo. El arcángel habría dicho que, después de 5.500 años, vendría el Rey bondadoso, Cristo, el Hijo de Dios, y ungiría con el óleo de su misericordia a todos los que creyeran en él: «El óleo de la misericordia se dará de eternidad en eternidad a cuantos renaciesen por el agua y el Espíritu Santo. Entonces, el Hijo de Dios, rico en amor, Cristo, descenderá en las profundidades de la tierra y llevará a tu padre al Paraíso, junto al árbol de la misericordia».

En esta leyenda puede verse toda la aflicción del hombre ante el destino de enfermedad, dolor y muerte que se le ha impuesto. Se pone en evidencia la resistencia que el hombre opone a la muerte. En alguna parte –han pensado repetidamente los hombres– deberá haber una hierba medicinal contra la muerte. Antes o después, se deberá poder encontrar una medicina, no sólo contra esta o aquella enfermedad, sino contra la verdadera fatalidad, contra la muerte. En suma, debería existir la medicina de la inmortalidad. También hoy los hombres están buscando una sustancia curativa de este tipo. También la ciencia médica actual está tratando, si no de evitar propiamente la muerte, sí de eliminar el mayor número posible de sus causas, de posponerla cada vez más, de ofrecer una vida cada vez mejor y más longeva.

Pero, reflexionemos un momento: ¿qué ocurriría realmente si se lograra, tal vez no evitar la muerte, pero sí retrasarla indefinidamente y alcanzar una edad de varios cientos de años? ¿Sería bueno esto? La humanidad envejecería de manera extraordinaria, y ya no habría espacio para la juventud. Se apagaría la capacidad de innovación y una vida interminable, en vez de un paraíso, sería más bien una condena. La verdadera hierba medicinal contra la muerte debería ser diversa. No debería llevar sólo a prolongar indefinidamente esta vida actual. Debería más bien transformar nuestra vida desde dentro. Crear en nosotros una vida nueva, verdaderamente capaz de eternidad, transformarnos de tal manera que no se acabara con la muerte, sino que comenzara en plenitud sólo con ella. Lo nuevo y emocionante del mensaje cristiano, del Evangelio de Jesucristo era, y lo es aún, esto que se nos dice: sí, esta hierba medicinal contra la muerte, este fármaco de inmortalidad existe. Se ha encontrado. Es accesible. Esta medicina se nos da en el Bautismo. Una vida nueva comienza en nosotros, una vida nueva que madura en la fe y que no es truncada con la muerte de la antigua vida, sino que sólo entonces sale plenamente a la luz.

Ante esto, algunos, tal vez muchos, responderán: ciertamente oigo el mensaje, sólo que me falta la fe. Y también quien desea creer preguntará: ¿Es realmente así? ¿Cómo nos lo podemos imaginar? ¿Cómo se desarrolla esta transformación de la vieja vida, de modo que se forme en ella la vida nueva que no conoce la muerte? Una vez más, un antiguo escrito judío puede ayudarnos a hacernos una idea de ese proceso misterioso que comienza en nosotros con el Bautismo. En él, se cuenta cómo el antepasado Henoc fue arrebatado por Dios hasta su trono. Pero él se asustó ante las gloriosas potestades angélicas y, en su debilidad humana, no pudo contemplar el rostro de Dios. «Entonces – prosigue el libro de Henoc – Dios dijo a Miguel: "Toma a Henoc y quítale sus ropas terrenas. Úngelo con óleo suave y revístelo con vestiduras de gloria". Y Miguel quitó mis vestidos, me ungió con óleo suave, y este óleo era más que una luz radiante... Su esplendor se parecía a los rayos del sol. Cuando me miré, me di cuenta de que era como uno de los seres gloriosos» (Ph. Rech, Inbild des Kosmos, II 524).

Precisamente esto, el ser revestido con los nuevos indumentos de Dios, es lo que sucede en el Bautismo; así nos dice la fe cristiana. Naturalmente, este cambio de vestidura es un proceso que dura toda la vida. Lo que ocurre en el Bautismo es el comienzo de un camino que abarca toda nuestra existencia, que nos hace capaces de eternidad, de manera que con el vestido de luz de Cristo podamos comparecer en presencia de Dios y vivir por siempre con él.

En el rito del Bautismo hay dos elementos en los que se expresa este acontecimiento, y en los que se pone también de manifiesto su necesidad para el transcurso de nuestra vida. Ante todo, tenemos el rito de las renuncias y promesas. En la Iglesia antigua, el bautizando se volvía hacia el occidente, símbolo de las tinieblas, del ocaso del sol, de la muerte y, por tanto, del dominio del pecado. Miraba en esa dirección y pronunciaba un triple «no»: al demonio, a sus pompas y al pecado. Con esta extraña palabra, «pompas», es decir, la suntuosidad del diablo, se indicaba el esplendor del antiguo culto de los dioses y del antiguo teatro, en el que se sentía gusto viendo a personas vivas desgarradas por bestias feroces. Se rechazaba de esta forma un tipo de cultura que encadenaba al hombre a la adoración del poder, al mundo de la codicia, a la mentira, a la crueldad. Era un acto de liberación respecto a la imposición de una forma de vida, que se presentaba como placer y que, sin embargo, impulsaba a la destrucción de lo mejor que tiene el hombre. Esta renuncia – sin tantos gestos externos – sigue siendo también hoy una parte esencial del Bautismo. En él, quitamos las «viejas vestiduras» con las que no se puede estar ante Dios. Dicho mejor aún, empezamos a despojarnos de ellas. En efecto, esta renuncia es una promesa en la cual damos la mano a Cristo, para que Él nos guíe y nos revista. Lo que son estas «vestiduras» que dejamos y la promesa que hacemos, lo vemos claramente cuando leemos, en el quinto capítulo de la Carta a los Gálatas, lo que Pablo llama «obras de la carne», término que significa precisamente las viejas vestiduras que se han de abandonar. Pablo las llama así: «fornicación, impureza, libertinaje, idolatría, hechicería, enemistades, contiendas, celos, rencores, rivalidades, partidismo, sectarismo, envidias, borracheras, orgías y cosas por el estilo» (Ga 5, 19ss.). Estas son las vestiduras que dejamos; son vestiduras de la muerte.

En la Iglesia antigua, el bautizando se volvía después hacia el oriente, símbolo de la luz, símbolo del nuevo sol de la historia, del nuevo sol que surge, símbolo de Cristo. El bautizando determina la nueva orientación de su vida: la fe en el Dios trinitario al que él se entrega. Así, Dios mismo nos viste con indumentos de luz, con el vestido de la vida. Pablo llama a estas nuevas «vestiduras» «fruto del Espíritu» y las describe con las siguientes palabras: «Amor, alegría, paz, comprensión, servicialidad, bondad, lealtad, amabilidad, dominio de sí» (Ga 5, 22).

En la Iglesia antigua, el bautizando era a continuación desvestido realmente de sus ropas. Descendía en la fuente bautismal y se le sumergía tres veces; era un símbolo de la muerte que expresa toda la radicalidad de dicho despojo y del cambio de vestiduras. Esta vida, que en todo caso está destinada a la muerte, el bautizando la entrega a la muerte, junto con Cristo, y se deja llevar y levantar por Él a la vida nueva que lo transforma para la eternidad. Luego, al salir de las aguas bautismales, los neófitos eran revestidos de blanco, el vestido de luz de Dios, y recibían una vela encendida como signo de la vida nueva en la luz, que Dios mismo había encendido en ellos. Lo sabían, habían obtenido el fármaco de la inmortalidad, que ahora, en el momento de recibir la santa comunión, tomaba plenamente forma. En ella recibimos el Cuerpo del Señor resucitado y nosotros mismos somos incorporados a este Cuerpo, de manera que estamos ya resguardados en Aquel que ha vencido a la muerte y nos guía a través de la muerte.

En el curso de los siglos, los símbolos se han ido haciendo más escasos, pero lo que acontece esencialmente en el Bautismo ha permanecido igual. No es solamente un lavacro, y menos aún una acogida un tanto compleja en una nueva asociación. Es muerte y resurrección, renacimiento a la vida nueva.

Sí, la hierba medicinal contra la muerte existe. Cristo es el árbol de la vida hecho de nuevo accesible. Si nos atenemos a Él, entonces estamos en la vida. Por eso cantaremos en esta noche de la resurrección, de todo corazón, el aleluya, el canto de la alegría que no precisa palabras. Por eso, Pablo puede decir a los Filipenses: «Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito: estad alegres» (Flp 4, 4). No se puede ordenar la alegría. Sólo se la puede dar. El Señor resucitado nos da la alegría: la verdadera vida. Estamos ya cobijados para siempre en el amor de Aquel a quien ha sido dado todo poder en el cielo y sobre la tierra (cf. Mt 28,18). Por eso pedimos, seguros de ser escuchados, con la oración sobre las ofrendas que la Iglesia eleva en esta noche: Escucha, Señor, la oración de tu pueblo y acepta sus ofrendas, para que aquello que ha comenzado con los misterios pascuales nos ayude, por obra tuya, como medicina para la eternidad. Amén."


No deje de ver el video de esta homilía en dos partes

Parte 1



Parte 2





Nadie ha hecho tanto ante abusos como Benedicto XVI, dice Primado de Inglaterra

Nadie ha hecho tanto ante abusos como Benedicto XVI,
dice Primado de Inglaterra


ROMA, 05 Abr. 10 (ACI).- El Arzobispo de Westminster y Primado de Inglaterra, Mons. Vincent Nichols, también responde a las calumnias del New York Times que buscan presentar al Papa Benedicto XVI como un "encubridor" de casos de abusos sexuales cometidos por algunos miembros del clero, y explica que nadie como el Santo Padre ha trabajado y trabaja para hacerle frente adecuadamente a este delicado tema.

Al comenzar su artículo publicado en el sitio web de su arquidiócesis, el Prelado expresa su dolor y vergüenza ante estos hechos, y reitera que la Iglesia coloca en primer lugar "la seguridad del niño porque es una persona indefensa".

Seguidamente reconoce que algunos obispos no han tratado adecuadamente algunos de los casos de abusos sexuales cometidos por clérigos y explica que ante estos casos "el rol de la Santa Sede consiste en ofrecer una guía y consejo para garantizar la observancia de los procedimientos, incluso la reserva necesaria en la tutela del buen nombre de los testigos, los acusados y las víctimas. Esto hace parte de un proceso jurídico responsable. Esta reserva no tiene nada que hacer con la confidencialidad o 'sigilo' del confesionario, que está protegido por los derechos de conciencia".

El Arzobispo explica luego que "la administración del derecho de la Iglesia y el derecho penal en cualquier Estado es un elemento de dificultad e incomprensión. Nada en el derecho canónico prohíbe o impide referir estos delitos a la policía".

Sin embargo, prosigue, "desde el año 2001 la Santa Sede, a través de la Congregación para la Doctrina de la Fe (presidida en ese entonces por el Cardenal Ratzinger, hoy Benedicto XVI) alentó a que este tipo de acciones en las diócesis que se hayan probado como delitos de abusos a niños, sean delitos que la autoridad diocesana tenía el deber de fiscalizar. Es una responsabilidad de la diócesis. El procedimiento canónico debe esperar hasta que la investigación penal haya concluido, y hasta que esto logre un resultado, cualquiera que sea. Esto hace falta. El hecho que no haya ocurrido es profundamente reprobable".

Ante todo esto, el Arzobispo cuestiona: "¿cuál es el rol del Papa Benedicto?. Cuando era Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe introdujo importantes cambios en el derecho de la Iglesia: incluyó en el derecho canónico los delitos contra los niños cometidos a través de Internet, extendió los delitos de abusos a niños hasta incluir todos los abusos cometidos a menores de 18 años, la renuncia caso por caso a la prescripción y la elaboración de un sistema de rápida remoción del estado clerical de los acusados. El Papa no es un observador ocioso. Sus acciones hablan tanto como sus palabras".

Mons. Nichols explica luego que en su país la Iglesia está determinada a darle plena seguridad a los menores y luego comenta que un solo abuso "ya es demasiado. Un niño abusado es una tragedia y una desgracia. Un solo caso es suficiente para justificar la rabia y la indignación".

"La obra de protección, necesaria en cualquier organismo y en toda nuestra sociedad, es difícil pero absolutamente necesaria. La Iglesia Católica está empeñada en esta obra", concluye.



miércoles, 7 de abril de 2010

¡Dulce Jesús en la tierra! - P. Marco Antonio Foschiatti

¡Dulce Jesús en la tierra!
R. P. Fray Marco Antonio Foschiatti, OP


¡Dulce Jesús en la tierra, Amado Santo Padre, estamos con usted, sufrimos con usted!.

Recuerde las palabras de nuestro Salvador: ¡El poder del infierno no prevalecerá contra ella!.

Lo rodeamos con nuestra oración filial, con nuestra gratitud inmensa por su valentía de hombre evangélico, tierno, misericordioso, servidor de la Verdad.

Agradecemos su silencioso y fecundo sufrimiento por la Iglesia, por todos nosotros...

¡Dulce Jesús en la tierra!

Lo amamos de todo corazón Padre Santo: por muchos años lo bendiga el Señor en el Trono y la barquita de Pedro.

¡Viva Benedicto XVI!


Por favor copie y envie este mensaje a todos sus amigos para reparar con nuestro afecto sincero y filial las ofensas a nuestro Sumo Pontífice. Como tan hermosamente el Domingo de Pascua el Cardenal Sodano proclamó en nombre de toda la Iglesia: ¡Dulce Jesús en la tierra!. Estamos con usted.



Bendiciones.

P. Marco Antonio Foschiatti OP



martes, 6 de abril de 2010

Solidaridad con el Papa y los Católicos

Solidaridad con el Papa y los Católicos


"Estoy siguiendo con disgusto el ataque violento y concéntrico contra la Iglesia, el Papa y todos los fieles. El uso del estereotipo, echar las culpas personales a la colectividad me recuerda los aspectos más vergonzosos del antisemitismo". Esto escribía al Padre Raniero Cantalamessa, Predicador de la Casa Pontificia, un amigo suyo judío, quien se solidariza con el Papa Benedicto XVI y con los Católicos de todo el mundo.

El Fraile Franciscano Capuchino leyó un extracto de esa carta en su homilía del Viernes Santo pasado. Ha continuación colgamos el video correspondiente. 





jueves, 1 de abril de 2010

¡Es heroico hoy ser cristiano! - Mons. Juan Alberto Puiggari

¡Es heroico hoy ser cristiano!
Mons. Juan Alberto Puiggari


A continuación anexamos video con un extracto de la Homilía del Sr. Obispo de Mar del Plata, Monseñor Juan Alberto Puiggari, correspondiente al día Domingo de Ramos del 2010. Allí predica sobre la Pasión de Jesús y su poder transformador, la heroicidad del cristiano que vive rodeado por una cultura anticristiana, la vida y la familia, el Papa Benedicto XVI y la Santa Madre Iglesia.

"Que estos días sean camino a la Cruz para renunciar a nuestros pecados, para comprometernos en ser verdaderos discípulos misioneros de Cristo", afirmó el Obispo. Invitó a leer la Pasión de Cristo en los Evangelios y a poner en los hogares una Cruz con una vela o una flor, para descubrir el amor de Dios, que es amor hasta la muerte. Remató manifestando "la cercanía afectiva y efectiva con la oración a nuestro querido Santo Padre Benedicto XVI".




"Yo apoyo al Papa Benedicto XVI frente a la campaña de insidias contra la Iglesia"

La Iglesia Católica sufre una campaña desatada e insidiosa para minar la liberadora influencia de su mensaje en el mundo. El Papa y los católicos se han convertido en un obstáculo a determinadas políticas contra la dignidad humana.

La persecución te incumbe, tanto si eres como si no eres creyente.

Envía por medio de HazteOir.org un mensaje de apoyo al Papa Benedicto XVI:



Muchos ya hemos firmado.
Sólo te costará 1 minuto.
Muchas gracias.



jueves, 25 de marzo de 2010

San Alberto Magno: No Existe Oposición entre Ciencia y Fe - Benedicto XVI

San Alberto Magno:
No Existe Oposición entre Ciencia y Fe
Benedicto XVI


VATICANO, 24 Mar. 10 (ACI).- En la Audiencia General de este miércoles, el Papa Benedicto XVI habló sobre San Alberto Magno, "uno de los más grandes maestros de la teología escolástica" cuya enseñanza permanece actual hoy en día y testigo ejemplar de que no existe oposición entre fe y ciencia, sino que ambas se complementan para llegar a la verdad.

El Santo Padre recordó que el santo nació en Alemania a comienzos del siglo XIII, y se dedicó al estudio de las " 'artes liberales': gramática, retórica, dialéctica, aritmética, geometría, astronomía y música, es decir, de la cultura general, mostrando aquel típico interés por las ciencias naturales, que se convertiría pronto en el campo favorito de su especialización".

Entró en la Orden de los Predicadores y tras la ordenación sacerdotal pudo perfeccionar el estudio de la teología en la universidad más célebre de la época, la de París. De esta ciudad le acompañó a Colonia Santo Tomás de Aquino. Por sus dotes, el Papa Alejandro IV quiso valerse de los consejos teológicos de San Alberto y después lo nombró Obispo de Ratisbona.

martes, 23 de marzo de 2010

Secreto de apostolado universitario es amistad sincera, dice Cardenal Rouco

Secreto de apostolado universitario es amistad sincera,
dice Cardenal Rouco


MADRID, 22 Mar. 10 (ACI).- El Arzobispo de Madrid (España), Cardenal Antonio María Rouco Varela, señaló a los jóvenes universitarios de la capital que el secreto del apostolado universitario es ofrecer una "amistad desinteresada, lo que implica un interés por todo lo que les pasa. Ahí es donde se engancha, hay que empezar a hablar de Dios de una manera sencilla, natural y sincera".

Según señala la Oficina de Prensa de la Jornada Mundial de la Juventud 2011 (JMJ), el Purpurado hizo esta afirmación en un encuentro con universitarios reunidos en la Catedral de la Almudena (Madrid) con ocasión de la peregrinación de la Cruz y el Icono de la JMJ por las distintas universidades de la capital española.

"Los jóvenes deben ser amigos de sus amigos, al margen de si están más o menos distanciados de Dios: Los verdaderos amigos están disponibles, sobre todo, en los momentos de dificultad. Hay que hablarles del amor como una experiencia verdadera, algo que se ha vivido y que se ofrece a los demás", dijo el Cardenal.

Asimismo, el Cardenal Rouco señaló a los jóvenes que es necesario "trabajar en un buen discurso intelectual. La formación en los universitarios católicos es un aspecto fundamental debido a que el trabajo de la universidad es eminentemente intelectual y hay que acercarse a los jóvenes de la misma manera, con un discurso racional".

Finalmente, tras advertir que la fe "es un don que hemos de pedir a Dios, pero siempre viene acompañado de un hambre que busca la verdad con el esfuerzo de la inteligencia", el Purpurado invitó a los jóvenes a presentar la Iglesia siendo "objetivos y rigurosos con los hechos, para romper las medias verdades y las falsedades" que la rodean.

La Cruz y el Icono de la JMJ comenzaron su recorrido por las universidades de Madrid el pasado 15 de marzo. Villanueva, Francisco de Vitoria y Comillas serán las próximas etapas de este recorrido universitario, que concluirá este jueves 25 de marzo.



Verástegui en Paraguay anima a seguir defendiendo la vida contra el aborto

Verástegui en Paraguay anima a seguir defendiendo la vida contra el aborto


ASUNCIÓN, 22 Mar. 10 (ACI).- El reconocido actor mexicano y productor de la película "Bella", Eduardo Verástegui, visitó el país de Paraguay y sostuvo una reunión con los parlamentarios en la que manifestó su satisfacción "porque es uno de los países que no han aprobado la ley del aborto".

La visita se realizó por invitación del Instituto Tomás Moro de la Universidad Católica Nuestra Señora de la Asunción que entregó al actor "el premio Tomás Moro por su clara postura en defensa de la vida y la familia, con mucha fuerza y coraje; en especial con la realización de la película 'Bella', que testimonia ante el mundo la defensa de la vida humana".

Durante su estadía, Verástegui fue recibido por el presidente de la Cámara de Diputados de Paraguay, Ariel Oviedo y sostuvo una reunión con los parlamentarios quienes expresaron "su adhesión a la defensa de la vida, con leyes justas que promuevan y defiendan la dignidad de las personas".

Asimismo, el actor mexicano tuvo un encuentro al que asistieron el Arzobispo de Asunción, Mons. Eustaquio Pastor Cuquejo, y el Nuncio Apostólico en el país, Mons. Eliseo Antonio Ariotti en el que recordó que "hace décadas los Oscar se concedían sobre todo a grandes películas con valores religiosos y morales. Ahora Hollywood debe ser recuperado para Cristo".

De igual manera, el actor y productor mexicano visitó la Casa Rosa María que acoge a niñas embarazadas prestándoles ayuda psicológica, médica y espiritual hasta el nacimiento de sus bebés y tuvo un encuentro con cerca de 3 mil jóvenes en el polideportivo San Cristóbal ante los que se puso de rodillas para pedir "perdón a todas las mujeres presentes por cuanto los hombres las han lastimado, también cada vez que las consideran objetos".

Cabe señalar que entre los galardonados de las pasadas ediciones del Premio Tomás Moro destacan Juan Pablo II, la fundadora del movimiento católico de los Focolares, Chiara Lubich, y el sacerdote católico Luigi Giussani, fundador del movimiento Comunión y Liberación.





jueves, 18 de marzo de 2010

Fe y Ciencia para llegar a la Verdad de Dios Amor - Benedicto XVI

Fe y Ciencia para llegar a la Verdad de Dios Amor
Benedicto XVI


El Santo Padre se refirió, en esta Catequesis, a algunos aspectos de la Doctrina de San Buenaventura de Bagnoregio, Doctor de la Iglesia [III].


VATICANO, 17 Mar. 10 (ACI).- En la Audiencia General de hoy miércoles, celebrada en la Plaza de San Pedro, Benedicto XVI prosiguió su Catequesis sobre San Buenaventura de Bagnoregio y Santo Tomás de Aquino. Ambos, explicó, son un claro ejemplo de cómo se puede usar la fe y la razón, la fe y la ciencia para llegar a la Verdad, al conocimiento de Dios Amor.

El Santo Padre señaló que "ambos escrutaron los misterios de la Revelación, valorizando los recursos de la razón humana, ese fecundo diálogo entre fe y razón que caracteriza al Medioevo Cristiano, época de gran vivacidad intelectual, además de fe y renovación eclesial".

San Buenaventura, Franciscano, y Tomás, Dominico, pertenecían a las Órdenes Mendicantes, que "con su frescura espiritual renovaron en el siglo XIII la Iglesia entera y atrajeron a tantos seguidores". Y "ambos se preguntaban si la Teología era una ciencia práctica o teórica, especulativa".

"La conclusión de Santo Tomás es que la Teología es teórica porque quiere conocer a Dios cada vez más y es práctica porque trata de orientar nuestra vida hacia el bien. Pero hay un primado del conocimiento: sobre todo debemos conocer a Dios para actuar después como Dios establece. Esta primacía del conocimiento frente a la praxis es significativa para la orientación fundamental de Santo Tomás".

San Buenaventura, "amplía la alternativa entre teórica (primacía del conocimiento) y práctica (primado de la praxis), añadiendo un tercera actitud que llama sapiencial y afirmando que la sapiencia abraza ambos aspectos" porque "busca la contemplación, como la forma más elevada de conocimiento y su intención es sobre todo la de convertirnos al bien. Para San Buenaventura es esencial el primado del amor".

lunes, 15 de marzo de 2010

Confesores no son psicoanalistas y confesión debe ayudar a asumir responsabilidades

Confesores no son psicoanalistas y confesión debe ayudar a asumir responsabilidades


ROMA, 12 Mar. 10 (ACI).- En el marco del curso anual sobre Fuero Interno realizado por la Penitenciaría Apostólica del Vaticano hasta el 12 de marzo, el P. Giovanni Colombo, consultor de este dicasterio, explicó que los sacerdotes deben ayudar a los matrimonios en crisis administrando la confesión identificándose con Jesús, médico del alma, y evitando aplicar elementos del psicoanálisis que no hacen parte del sacramento.

Según informa L'Osservatore Romano, el P. Colombo, de los oblatos de María Inmaculada, explica que el confesor no es un psicoterapeuta y que la confesión es "una relación de ayuda para ofrecer los instrumentos, los conocimientos y las motivaciones necesarias para que los fieles puedan comprender el sentido del pecado y asumir su propia responsabilidad de cristianos adultos".

Tras explicar que los sacerdotes deben ayudar a las parejas también con la pastoral familiar, el P. Colombo, explicó que en la confesión todo presbítero debe "acoger al penitente con la actitud misericordiosa de Jesús", ayudarlo a comprender el sentido de la vida, su libertad y responsabilidad, compartiendo esta última con su cónyuge.

Se trata, explica, de ayudar a las personas a renovar la propia vida a la luz de la fe para que puedan caminar hacia la santidad.

Para el presbítero, la tarea del confesor está en "llevar a las personas allí donde se encuentran hacia un camino de crecimiento moral y espiritual y hacia la madurez", acogiendo a cada uno "en la totalidad de sus recursos y de sus límites".

Tras advertir que las técnicas psicoanalíticas son "absolutamente extrañas" a la confesión, el P. Colombo explica que es necesario tener en cuenta algunas características de la sociedad actual para poder ayudar a los matrimonios en crisis, como la disgregación de los valores fundamentales como la razón y la fe, el amor y la familia, la dignidad y la responsabilidad que derivan del bautismo.

Esta pérdida de valores, afirma, genera en la pareja el sentido de la soledad, conflictualidad, incomunicabilidad y resentimiento, así como falta de madurez, individualismo narcisista, entre otros males, que deben tenerse en cuenta a la hora de ayudar a un matrimonio en crisis.



jueves, 11 de marzo de 2010

Solo hay una Iglesia y un Evangelio porque Cristo es uno en la Historia - Benedicto XVI

Solo hay una Iglesia y un Evangelio porque Cristo es uno en la Historia
Benedicto XVI


El Santo Padre se refirió, en esta Catequesis, a una parte de la obra Literaria y de la Doctrina de San Buenaventura de Bagnoregio, Doctor de la Iglesia [II].


VATICANO, 10 Mar. 10 (ACI).- En la Audiencia General de este miércoles, celebrada en el Aula Pablo VI, el Papa Benedicto XVI se refirió a la obra literaria de San Buenaventura, quien explica que Jesucristo es la última palabra de Dios, no hay otro Evangelio además del existente y "no hay que esperar otra Iglesia". El Pontífice resaltó que "la unicidad de Cristo garantiza también novedad y renovación en el futuro".

En su Catequesis el Pontífice señaló que San Buenaventura "interpretó auténtica y fielmente la figura de San Francisco de Asís", dijo el Santo Padre. Reaccionó frente a la corriente espiritualista de la Orden Franciscana, que se apoyaba en las ideas del Abad Joaquín de Fiore. Este grupo sostenía que "con San Francisco se había inaugurado la fase final de la historia" y que había que esperar la nueva Iglesia del Espíritu Santo, "ya no ligada a las antiguas estructuras de la Iglesia jerárquica".

Este problema, lo afronta Buenaventura en su última obra: «Hexaëmeron». El Santo afirma que "Dios es uno para toda la historia; la historia es única, aunque es un camino; un camino de progreso. Jesucristo es la última palabra de Dios, y no hay otro Evangelio, no hay que esperar otra Iglesia. Por eso, también la Orden Franciscana se debe insertar en esta Iglesia, en su fe, en su ordenamiento jerárquico".

"Esto no significa que la Iglesia sea inmóvil, fija en el pasado y no pueda haber novedad en ella". San Buenaventura, con la expresión "las obras de Cristo no cesan, sino que progresan", precisa claramente la idea del progreso y explica que "la riqueza de la Palabra de Cristo es inagotable y que también en las nuevas generaciones pueden aparecer nuevas luces. La unicidad de Cristo garantiza también novedad y renovación en el futuro".

El Papa subrayó que "también hoy existen visiones según las cuales toda la historia de la Iglesia en el segundo milenio sería un declive permanente. Algunos ven el declive ya justo después del Nuevo Testamento. ¿Qué sería de la Iglesia sin la nueva espiritualidad de los cistercienses, franciscanos y dominicos, sin la espiritualidad de Santa Teresa de Ávila y de San Juan de la Cruz?". San Buenaventura "nos enseña la apertura a los nuevos carismas dados por Cristo, en el Espíritu Santo, a su Iglesia".

El Papa Benedicto XVI se refirió luego al Concilio Vaticano II. Después de este gran acontecimiento eclesial "algunos estaban convencidos de que todo es nuevo, de que existe otra Iglesia, que la Iglesia pre-conciliar había terminado, y que habría otra, totalmente diversa, un utopismo anárquico. Pero gracias a Dios, los timoneles sabios de la barca de Cristo, los Papas Pablo VI y Juan Pablo II, defendieron por un lado la novedad del Concilio, y al mismo tiempo, la unicidad y la continuidad de la Iglesia, que es siempre Iglesia de pecadores y siempre lugar de gracia".

lunes, 8 de marzo de 2010

Acción y Contemplación para Ser como Cristo - Benedicto XVI

Acción y Contemplación para Ser como Cristo
Benedicto XVI


El Santo Padre se refirió, en esta Catequesis, a la Vida y Personalidad de San Buenaventura de Bagnoregio, Doctor de la Iglesia [I].


VATICANO, 03 Mar. 10 (ACI).- En la Catequesis de la Audiencia General de este miércoles, el Papa Benedicto XVI habló sobre San Buenaventura, una figura especialmente grata a él por los estudios que hizo en su juventud. De él, dijo el Santo Padre, se puede aprender la necesaria combinación entre Acción y Contemplación para Encarnar el Evangelio y Ser como Cristo.

El Papa explicó que Buenaventura nació hacia el año 1217 en la ciudad italiana de Bagnoregio y murió en 1274, fue uno de los grandes personajes que contribuyó a la "armonía entre fe y cultura" en la Europa del siglo XIII. Era "hombre de acción y contemplación, de profunda piedad y prudencia en el gobierno".

Bautizado con el nombre de Juan da Fidanza, una grave enfermedad en su juventud lo llevó a las puertas de la muerte. Su madre lo encomendó a Francisco de Asís, canonizado pocos años antes y Juan sanó. Ese hecho marcará toda su vida. Durante su formación en París, donde estudiaría Teología, decidió ingresar en un Convento Franciscano, tomando el nombre de Buenaventura. En los primeros años de vida religiosa destacó por su conocimiento de la Sagrada Escritura, de las Sentencias de Pedro Lombardo y de los más grandes Teólogos de su época.

"La perfección Evangélica" es la respuesta de Buenaventura a la polémica desatada contra las Órdenes Menores, de las que se ponía en entredicho el derecho a enseñar en las Universidades e incluso la autenticidad de su Vida Consagrada. En ese texto, el Santo demuestra "como las Órdenes Menores, especialmente los Frailes Menores, practicando los votos de pobreza, castidad y obediencia, seguían los consejos del mismo Evangelio", explicó el Santo Padre.

"Más allá de aquellas circunstancias históricas, la enseñanza de Buenaventura en su obra y su vida es siempre actual", resaltó el Santo Padre.

martes, 2 de marzo de 2010

Intelectual católico explica por qué la educación requiere restricciones

Intelectual católico explica por qué la educación requiere restricciones


ROMA, 01 Mar. 10 (ACI).- Rocco Buttiglione es un prestigioso intelectual católico que en el año 2004 fue discriminado por su fe para un cargo en la Unión Europea. Ahora escribe un artículo en L’Osservatore Romano en el que explica que la educación de niños y jóvenes exige una serie de restricciones, así como la formación en la libertad para buscar la verdad, y una correcta ascesis que vaya de la mano con la experiencia de la autoridad.

En el texto titulado "Sin prohibiciones no hay libertad", el también miembro de la Pontificia Academia de las Ciencias Sociales señala que en el centro del debate sobre la "emergencia educativa" debe tenerse en cuenta una cita del Papa Benedicto XVI en la que señala que "la educación bien lograda es la formación en el recto uso de la libertad".

Para explicar esto, Buttiglione advierte primeramente que una primera etapa en esta educación es extirpar de la mente un prejuicio corriente: "que para educar en la libertad basta con eliminar todo vínculo y abandonar a los jóvenes al simple desarrollo natural de sus pasiones". Esto, explica, es el "pròton psèudos" (el ‘error originario’) de la pedagogía moderna.

Tras explicar que esta manera de ver las cosas ignora la tendencia al mal, a la concupiscencia introducida en el hombre por el pecado original que también hiere su voluntad, el intelectual señala que "la pedagogía emancipadora y permisiva de nuestro tiempo ha ignorado voluntariamente esta estructura antropológica del ser humano. La intención era realizar un hombre liberado y los resultados están demasiado lejos de las promesas iniciales".

Tras resaltar que "la libertad del hombre no es la libertad del instinto" y que solo a partir del "verdadero bien de la persona es posible seleccionar, ordenar y organizar las estructuras interiores de un ser humano inteligente y libre", Buttiglione asegura que para encontrar la libertad es necesario "subordinar el deseo inmediato al juicio de la razón. Debemos seleccionar entre los muchos deseos algunos que queremos realizar verdaderamente y concentrar en ellos la energía de la vida que se llama trabajo".

El intelectual advierte luego sobre una tendencia actual que busca colocar a la espontaneidad como un ídolo y explica la necesidad de adherirse "verdaderamente al bien para buscar la verdad".

Para lograr esto, prosigue, son necesarios dos factores fundamentales en el proceso educativo "que hoy son sistemáticamente ignorados": la ascesis y la experiencia de la autoridad.

La ascesis, explica Buttiglione, "es la capacidad de decir que no, de resistir a la violencia con la que el impulso exige ser satisfecho inmediatamente sin una reflexión que se pregunte sobre el hecho de que si eso corresponde a la verdad o al verdadero bien de la persona. El permisivismo contemporáneo ha difamado la ascesis identificándola con la ‘represión’. La ascesis implica ciertamente la fuerza de reprimir pero implica también la capacidad de dar a la energía proveniente del instinto una nueva forma, correspondiente a la verdad de la persona. Sin ascesis no hay educación de la persona".

Al hablar luego de la experiencia de la autoridad, el experto católico indica que ésta es "la presencia del valor en una persona que da testimonio de él, lo hace directa y fácilmente perceptible para los otros. La autoridad es la guía en el camino hacia la experiencia del valor. Sin ascesis y sin autoridad no hay experiencia educativa. La autoridad transmite la experiencia de los valores para que ésta pueda probarse en la vida del discípulo. El discípulo no repetirá servilmente esta experiencia así como se realiza en la vida del maestro sino que la confrontará con su experiencia propia y la filtrará a través de ella reviviéndola y haciéndola propia".

Buttiglione denuncia luego que "la sociedad permisiva ofrece al joven muchas modalidades de satisfacción inmediata del propio instinto pero de este modo hace más difícil la formación de una personalidad libre, capaz de establecer una relación adecuada con la verdad y hacer de tal relación la guía de la propia construcción social. La educación ‘tradicional’ invitaba a luchar por controlar las propias pasiones, a buscar la verdad, a orientar las pasiones según la verdad y hacia la verdad".

Con la promoción social de la "obediencia" a las propias pasiones, explica el experto católico, se impide "que se forme una personalidad responsable y libre, para crear una masa libremente manipulable por parte de quien detenta el poder. Éste es el problema de la educación de nuestro tiempo".

"El punto de llegada de buena parte de las modernas tendencias ‘deconstruccionistas’ es la deconstrucción del yo y la abolición de la personalidad consciente. Para reconstruir la educación es necesario volver a comenzar a partir de testimonios autorizados –¿no deberían ser los primeros en esto los padres y los educadores?– que sean capaces de indicar sin ambigüedad el recorrido de una ascesis que permita ser capaces de la verdad, que permita avanzar en el camino de su búsqueda", concluye.




lunes, 1 de marzo de 2010

Obispos de España: Abolir cuanto antes ley del aborto

Obispos de España: Abolir cuanto antes ley del aborto


MADRID, 25 Feb. 10 (ACI/Europa Press).- El Secretario General de la Conferencia Episcopal Española (CEE) y Obispo Auxiliar de Madrid, Mons. Juan Antonio Martínez Camino, pidió que la nueva ley del aborto "Ley de Salud Sexual y Reproductiva e Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE)", que fue aprobada definitivamente en el Senado, sea "abolida cuanto antes".

Asimismo, señaló que la Iglesia "da la bienvenida" y "va a apoyar" cualquier movilización en favor de la vida y contra esta ley como las que se van a celebrar el próximo 7 de marzo en Madrid y Bilbao. "Cada vez hay más conciencia social", agregó.

"Todo lo que se haga para mantener la conciencia de lo que está en juego, que es el derecho a la vida de los inocentes y débiles que van a nacer es bienvenido hágalo quien lo haga", agregó. Así, añadió que la Iglesia "va a seguir dando voz a los que no tienen voz, y va a apoyar y dar la bienvenida a todos los movimientos que van en esta dirección".

Preguntado sobre si la firma de Su Majestad el Rey en la ley provocaría que el monarca no pudiese comulgar, doctrina que sí se aplicaría a los políticos que den su voto a la ley, Mons. Martínez Camino señaló que la situación del Rey es "única" y, por ello, "tiene consideraciones diversas". "No es el mismo acto; el del Rey es único y muy distinto al de un político que da su voto a esta ley pudiendo no darlo", agregó.

Así, recalcó que la Conferencia Episcopal no tiene un juicio sobre el acto del monarca y reiteró que "es distinto y con una cualificación moral distinta a la de los parlamentarios que dan su sí o su no a una ley".

Sobre la ley, dijo que es "un grave retroceso en la protección del derecho inviolable a la vida" y que "deja a la mujer sola". Con todo, calificó al aborto como "drama y crimen" y anunció que el próximo 25 de marzo la Iglesia va a realizar una campaña para concienciar a la sociedad.

"No ayuda a la mujer a llevar adelante su maternidad, sino que la deja sola ante sus dificultades", denunció, al tiempo que lamentó "la instrumentalización del sistema educativo y las restricciones a la objeción de conciencia de los profesionales". En este sentido, señaló que la Iglesia "no dejará sola a las mujeres". "Encontrarán en la comunidad católica el hogar de la misericordia y el consuelo", añadió.


Instrumentaliza la educación

Según Mons. Martínez Camino, uno de los aspectos "más preocupantes" de la nueva ley es "la instrumentalización de la educación al servicio de la ideología abortista". "La educación encaminada al oscurecimiento de la conciencia acerca del derecho inviolable a la vida de los que van a nacer", dijo, al tiempo que calificó esta realidad de "triste perspectiva".

Así, tras decir que el aborto "es un drama que clama al cielo", recalcó "la voluntad de la Iglesia de seguir defendiendo el derecho de los que van a nacer y ofrecer alternativas al crimen del aborto".

 
 

lunes, 22 de febrero de 2010

«Tú eres Pedro». Día de la Cátedra de San Pedro - Mons. Fernando Sebastián Aguilar

«Tú eres Pedro»
Día de la Cátedra de San Pedro
Mons. Fernando Sebastián Aguilar


Publicamos una carta de monseñor Fernando Sebastián Aguilar, arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, escrita el 30 de junio del año 2007 en versión adaptada por el día de la Cátedra de San Pedro (22 de Febrero). La oración del final es anónima pero representa el sentir de nuestra «Fraternidad de Vida Nueva».


En estos tiempos los cristianos necesitamos tener una idea clara de la función de Pedro y de sus sucesores en la constitución de la Iglesia y en nuestra vida personal de fe. El Obispo de Roma es el sucesor de Pedro, el Apóstol a quien Jesús eligió para ser el apoyo firme de la fe y de la vida religiosa de sus discípulos. “Tú eres Pedro y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia” (Mt 16, 18-19). “He rezado por ti para que tu fe no desfallezca. Cuando estés fuerte confirma a tus hermanos” (Lc 22, 31). “Si me quieres cuida de mi rebaño” (Cf. Jn 21, 17). Los Apóstoles reconocieron a Pedro la función de la presidencia de todos ellos. Cuando Jesús subió al Cielo, Pedro presidía la vida y las actividades de los Doce.

En la tarea de anunciar el evangelio, Pedro pasó de Jerusalén a Antioquia, en Asia Menor, y luego de Antioquia a Roma. Roma era el centro del mundo conocido. Situarse en Roma era una manera de manifestar la universalidad del evangelio de Jesús y de impulsar la difusión de la fe cristiana por toda la amplitud del mundo.

Hay testimonios muy antiguos de que los Obispos de todo el mundo se sentían vinculados a la tradición cristiana de Roma. La huella de Pedro ha dado a la Iglesia de Roma ese papel de ser referencia para todas las demás Iglesias, garantía de la autenticidad y de la unidad católica de la fe y de la vida de todos los cristianos.

Ahora, para creer en Jesucristo de verdad y ajustar nuestra vida a las enseñanzas de su evangelio, no basta con creer cada uno a su manera. Hay que creer con la fe de los Apóstoles, la única que descansa directamente en la palabra y en la vida de Jesús. La comunión con el sucesor de Pedro, la unión espiritual con la fe de la Iglesia universal, expresada por el magisterio del Papa, garantiza la autenticidad de nuestra fe personal y el contacto real de nuestra vida personal con la vida y el espíritu de Jesús resucitado. El ministerio del Papa es un servicio a la unidad de la Iglesia y a la autenticidad de la fe personal de todos los cristianos católicos. Sólo juntos podemos estar de verdad con Cristo, que es el Señor de todos.

Con su magisterio el Papa nos ayuda a ver con claridad lo que tenemos que pensar sobre las cuestiones de nuestro mundo, y nos garantiza la posibilidad de vivir hoy como verdaderos discípulos de Jesús, unidos a El en la tradición y la comunidad de su Iglesia. Gracias a este ministerio, hoy, por medio de la Iglesia, Cristo es el verdadero pastor y guardián de nuestras almas, al que seguimos de cerca, con fidelidad, amor y alegría.

Hoy, el Papa Benedicto XVI ejerce esta función de ser el punto de referencia de todos los cristianos católicos, él anuncia con autoridad y sencillez el evangelio de Jesús al mundo entero. El cuenta con la ayuda de Jesús para fortalecer la fe de los cristianos y para hacer brillar el camino de la verdad y de la salvación en nuestro mundo. Anuncia y explica el evangelio de Jesús, relacionándolo con las cuestiones más vivas de nuestro mundo, con extraordinaria sencillez y firmeza. A la vez, en sus formas y en sus gestos se muestra extraordinariamente humano, amable, respetuoso, acogedor.

Los católicos […] queremos acoger y apoyar el ministerio del Papa en nombre de Cristo y para el bien del mundo. Por eso: Oramos por el Papa y por sus intenciones. […] Tratamos de conocer los escritos y las exhortaciones del Papa para fortalecer la fe y crecer en nuestra vida cristiana. Que el Señor bendiga a nuestro Papa y nos bendiga a todos en la unidad y la comunión de la Iglesia apostólica y católica.



+ Fernando Sebastián Aguilar,
Arzobispo de Pamplona y Obispo de Tudela
[Adaptación: Cristian Ulises Rodríguez Iglesias]



*   *   *


ORACIÓN POR EL PAPA BENEDICTO XVI


Oh Jesús Misericordioso, único Señor y Salvador, Rey y Señor de la Iglesia: renuevo en tu presencia mi adhesión incondicional a tu Vicario en la tierra, el Papa.

En él Tú has querido mostrarnos el camino seguro y cierto que debemos seguir en medio de la desorientación, la inquietud y el desasosiego de este tiempo contracultural.

Creo firmemente que por medio de él Tú nos gobiernas, enseñas y santificas, y bajo su cayado formamos la verdadera Iglesia: una, santa, católica y apostólica.

Concédeme la gracia de amar, vivir y propagar como hijo fiel sus enseñanzas.

Cuida su vida, ilumina su inteligencia, fortalece su espíritu, defiéndelo de las calumnias y de la maldad.

Aplaca los vientos erosivos de la infidelidad y la desobediencia, y concédenos que, en torno a él, tu Iglesia se conserve unida, firme en el creer y en el obrar, y sea así el instrumento de Tu redención.

Amén.


[Anónima. Adaptación: Cristian Ulises Rodríguez Iglesias]

 

El cambio social comienza con la conversión personal, dice el Papa

El cambio social comienza con la conversión personal,
dice el Papa


VATICANO, 21 Feb. 10 (ACI).- Durante el Ángelus del primer domingo del tiempo de Cuaresma 2010, el Papa Benedicto XVI recordó que para cambiar nuestra sociedad es necesario iniciar con la conversión personal.

Al comentar el pasaje del Evangelio de las tentaciones del Señor, el Papa recordó que “Cristo ha venido al mundo para liberarnos del pecado y de la ambigua atracción de proyectar nuestra vida prescindiendo de Dios. Y lo ha hecho luchando en primera persona contra el Tentador, hasta la Cruz".

"Este ejemplo -agregó- vale para todos: el mundo se mejora comenzando con uno mismo, cambiando, con la gracia de Dios, aquello que no está bien en la propia vida”, dijo el Papa. El Pontífice hizo una reflexión sobre las tres tentaciones a las que hace frente Cristo cuando se retira al desierto: “La primera tiene su origen en el hambre, es decir en la necesidad material".

"Seguidamente el diablo muestra a Jesús todos los reinos de la tierra. El engaño es el poder. Finalmente el Tentador propone a Jesús realizar un milagro espectacular. Y Jesús siempre antepone a los criterios humanos el único criterio auténtico: la obediencia, el conformarse con la voluntad de Dios que es el fundamento de nuestro ser”.

“Si llevamos en la mente y en el corazón la Palabra de Dios, si esta entra en nuestra vida, si confiamos en Dios, podemos rechazar todo tipo de engaño del tentador”, agregó el Santo Padre.

Al final el Pontífice explicó la Cuaresma como “un largo retiro durante el cual se entra en sí mismo y se escucha la voz de Dios para vencer las tentaciones del Maligno y encontrar la verdad de nuestro ser. Un tiempo para ser vivido con Jesús, no con el orgullo o la presunción sino con las armas de la fe, es decir la oración, la escucha de la Palabra de Dios y la penitencia”.

A continuación el Papa rezó el Ángelus, saludó en diversos idiomas e impartió su Bendición Apostólica.





jueves, 18 de febrero de 2010

Cuaresma es camino de conversión a Cristo, dice el Papa Benedicto XVI

Cuaresma es camino de conversión a Cristo,
dice el Papa Benedicto XVI


VATICANO, 17 Feb. 10 (ACI).- En la Audiencia General de este miércoles en el Aula Pablo VI, el Papa Benedicto XVI señaló que "iniciamos hoy, Miércoles de Ceniza, el camino cuaresmal, que dura cuarenta días y que nos conduce a la alegría de la Pascua del Señor" y explicó que este tiempo es un especial camino de conversión a Cristo que "es el camino por el que todos estamos llamados a caminar en la vida".

Recordando la fórmula "Convertíos y creed en el Evangelio" de la imposición de las cenizas, el Santo Padre afirmó que "convertirse significa cambiar de dirección en el camino de la vida. Es ir contracorriente, donde la ‘corriente’ es el estilo de vida superficial, incoherente e ilusoria, que a menudo nos arrastra, nos domina y nos hace esclavos del mal o prisioneros de la mediocridad moral".

Sin embargo, prosiguió, "con la conversión se tiende a la medida más alta de la vida cristiana, se confía en el Evangelio vivo y personal, que es Jesucristo. Su persona es la meta final y el sentido profundo de la conversión, es el camino por el que todos estamos llamados a caminar en la vida, dejándonos iluminar por su luz y sostener por su fuerza que mueve nuestros pasos".

"El ‘convertíos y creed en el Evangelio’ no está solo en el inicio de la vida cristiana, sino que acompaña todos sus pasos, se renueva y difunde en todas sus expresiones. Cada día es momento favorable y de gracia, también cuando no faltan las dificultades y la fatiga, las caídas, cuando tenemos la tentación de abandonar el camino del seguimiento de Cristo y de cerrarnos en nosotros mismos, en nuestro egoísmo, sin darnos cuenta de la necesidad que tenemos de abrirnos al amor de Dios en Cristo, para vivir la misma lógica de justicia y de amor".

Benedicto XVI subrayó que "frente al miedo innato del fin, y sobre todo en el contexto de una cultura que tiende en tantos modos a censurar la realidad y la experiencia humana de la muerte, la liturgia cuaresmal nos recuerda, por un lado, la muerte, invitándonos al realismo y a la sabiduría, pero por otro, nos impulsa sobre todo a acoger y a vivir la novedad inesperada que la fe cristiana desvela en la realidad de la misma muerte".

"El ser humano es polvo y al polvo volverá, pero es polvo precioso a los ojos de Dios, porque Él ha creado al hombre destinándolo a la inmortalidad. También el Señor Jesús quiso compartir libremente con cada hombre la fragilidad, en particular a través de su muerte en la cruz; pero precisamente esta muerte, llena de su amor por el Padre y por la humanidad, ha sido la vía para la resurrección gloriosa, por medio de la cual Cristo se ha convertido en fuente de una gracia dada a cuantos creen en Él y participan de su misma vida divina".

El Papa resaltó que la imposición de la ceniza "es una invitación a recorrer el tiempo de Cuaresma como una inmersión más consciente y más intensa en el misterio pascual de Jesús, en su muerte y resurrección, mediante la participación en la Eucaristía y en la vida de caridad, que nace de la Eucaristía y en la que halla su cumplimiento".

"Con la imposición de la ceniza renovamos nuestro compromiso de seguir a Jesús, dejándonos transformar por su misterio pascual, para vencer el mal y hacer el bien, para hacer morir a nuestro ‘hombre viejo’ ligado al pecado y hacer nacer al ‘hombre nuevo’ transformado por la gracia de Dios", concluyó.

En su saludo en español el Santo Padre se dirigió de manera particular "a los miembros de la Universidad Francisco de Vitoria, de Pozuelo de Alarcón, a los profesores y alumnos de distintos Institutos de España, así como a los demás grupos venidos de México y otros países latinoamericanos. Durante la Cuaresma, tiempo de oración y penitencia, invoquemos con confianza la protección y el auxilio de la Virgen María, la primera creyente en Jesucristo. Muchas gracias".


*   *   *


No deje de ver el siguiente video del Padre Pedro Nuñez donde, con ocasión del inicio de la Cuaresma, habla de la confesión, el ayuno y la abstinencia.





lunes, 15 de febrero de 2010

El Cristo de San Damián. Descripción del ícono - Richard Moriceau

El Cristo de San Damián
Descripción del ícono
Fray Richard Moriceau, OFMCap


El Crucifijo de San Damián es parte del logotipo de nuestra Fraternidad de Vida Nueva. Contemplar este ícono en su sentido profundo y cristiano, nos ayudará a comprender más adecuadamente nuestra misión dentro de la Iglesia Católica.


El crucifijo de San Damián es un icono de Cristo glorioso. Es el fruto de una reposada meditación, de una detenida contemplación, acompañada de un tiempo de ayuno.

El icono fue pintado sobre tela, poco después del 1100, y luego pegado sobre madera. Obra de un artista desconocido del valle de la Umbría, se inspira en el estilo románico de la época y en la iconografía oriental. Esta cruz, de 2,10 metros de alto por 1,30 de ancho, fue realizada para la iglesita de San Damián, de Asís. Quien la pintó, no sospechaba la importancia que esta cruz iba a tener hoy para nosotros. En ella expresa toda la fe de la Iglesia. Quiere hacer visible lo invisible. Quiere adentrarnos, a través y más allá de la imagen, los colores, la belleza, en el misterio de Dios.

Acojamos, pues, este icono como una puerta del cielo, que nos ha sido abierta merced a un creyente.

Ahora nos toca a nosotros saber mirarla, leerla en sus detalles. Ahora nos toca a nosotros saber rezar.

El de San Damián es, se dice, el crucifijo más difundido del mundo. Es un tesoro para la familia franciscana.

A lo largo de siglos y generaciones, hermanos y hermanas de la familia franciscana se han postrado ante este crucifijo, implorando luz para cumplir su misión en la Iglesia.

Tras de ellos, y siguiendo su ejemplo, incorporémonos a la mirada de Francisco y Clara. ¡Si este Cristo nos hablara también hoy a nosotros!. Orémosle. Escuchémosle. Dirijámonos a él con las mismas palabras de Francisco:

«Sumo, glorioso Dios,
ilumina las tinieblas de mi corazón
y dame fe recta, esperanza cierta y caridad perfecta,
sentido y conocimiento, Señor,
para cumplir tu santo y verdadero mandamiento» (OrSD).

jueves, 11 de febrero de 2010

Sermones fieles a la doctrina e incisivos en la comunicación, pide Benedicto XVI

Sermones fieles a la doctrina e incisivos en la comunicación,
pide Benedicto XVI


VATICANO, 10 Feb. 10 (ACI).- En la Audiencia General de este miércoles, el Papa Benedicto XVI resaltó el don de predicador de San Antonio de Padua y lo puso como ejemplo a los sacerdotes y diáconos a quienes les pidió sermones que sean fieles a la doctrina católica así como incisivos en la comunicación del mensaje del Evangelio.

En la parte final de su habitual catequesis, el Papa pidió para que "pueda San Antonio de Padua, tan venerado por los fieles, interceder por la Iglesia entera, y sobre todo por quienes se dedican a la predicación".

Quienes así lo hacen, continuó, "inspirándose en su tiempo, tienen necesidad de unir la sólida y la sana doctrina a la piedad sincera y fervorosa, que se enlace también con una comunicación incisiva".

"En este Año Sacerdotal, recemos para que los sacerdotes y diáconos desarrollen con solicitud este ministerio de anuncio y actualización de la Palabra de Dios a los fieles, sobre todo a través de las homilías litúrgicas. Que sean una presentación eficaz de la eterna belleza de Cristo, como el mismo Antonio recomendaba: 'si predicas a Jesús, él disuelve los corazones duros, si lo invocas, endulza las amargas tentaciones; si lo piensas, te ilumina el corazón; si lo lees, te sacia la mente' ".

En su saludo en español, Benedicto XVI se dirigió de modo particular "a los peregrinos de España, México, Colombia y de otros países latinoamericanos. Invito a todos a seguir rezando con fervor, en este Año Sacerdotal, por los sacerdotes, para que sean fieles ministros de la Palabra de Dios, y sepan presentar la belleza del mensaje de Cristo con profundidad y competencia doctrinal. Muchas gracias".





lunes, 8 de febrero de 2010

Completa fidelidad al Magisterio de la Iglesia, pide el Papa Benedicto XVI

Completa fidelidad al Magisterio de la Iglesia,
pide el Papa Benedicto XVI


VATICANO, 05 Feb. 10 (ACI).- Al recibir esta mañana a los miembros de la Conferencia Episcopal de Escocia al final de su visita "ad limina", el Papa Benedicto XVI subrayó que los obispos de la Iglesia deben "llamar constantemente a los fieles a la completa fidelidad al Magisterio de la Iglesia y al mismo tiempo apoyar y defender el derecho de la Iglesia a vivir libremente en la sociedad".

En su discurso en inglés, el Santo Padre se refirió a la feliz coincidencia de que el Año Sacerdotal coincida con el 400 aniversario de la ordenación sacerdotal del mártir escocés San John Ogilvie, cuya "sobresaliente dedicación" al ministerio pastoral puso como ejemplo a los prelados escoceses.

Hablando luego de la iniciativa "Priests for Scotland" (Sacerdotes para Escocia), cuyo objetivo es la constante formación del clero, Benedicto XVI subrayó que las iniciativas de promoción de las vocaciones sacerdotales "deben ir siempre acompañadas por la catequesis sobre el auténtico significado del sacerdocio".

"Recalcad el papel indispensable del sacerdote en la vida de la Iglesia, sobre todo al suministrar la Eucaristía, de la que la Iglesia misma recibe la vida", exhortó.

El Pontífice explicó también que además de eso resulta necesaria "una adecuada comprensión de la vocación específica de los laicos", establecida en el Concilio Vaticano II: "en cualquier lugar donde los fieles laicos vivan su vocación bautismal, familia, casa, trabajo, participan activamente en la misión de la Iglesia de santificar el mundo. Centrándose en el apostolado laico, la tarea de evangelización de la sociedad recibirá un nuevo impulso", añadió.

Esta tarea, dijo el Papa, requiere "una disposición para afrontar con firmeza los retos de la creciente ola de secularismo en vuestro país" y denunció que "el apoyo a la eutanasia socava en lo más profundo la concepción cristiana de la dignidad de la vida humana. Los últimos supuestos de la ética médica y algunas prácticas en el ámbito de la embriología son causa de gran preocupación. Si la enseñanza de la Iglesia se viese comprometida, en lo más mínimo, en un sector como ese, sería muy difícil defender la plenitud de la doctrina católica en su integridad".

"Los pastores de la Iglesia deben, por tanto, llamar constantemente a los fieles a la completa fidelidad al magisterio de la Iglesia y al mismo tiempo apoyar y defender el derecho de la Iglesia a vivir libremente en la sociedad de acuerdo con sus creencias", agregó.

La Iglesia, prosiguió Benedicto XVI, "brinda al mundo una concepción positiva y elevada de la vida humana, de la belleza del matrimonio y de la alegría de la paternidad y la maternidad".

"Aseguraos –pidió el Santo Padre– de que esta enseñanza se presente siempre como el mensaje de esperanza que es. Demasiado a menudo, la doctrina de la Iglesia se percibe como una serie de prohibiciones y posturas retrógradas, cuando en realidad sabemos que es creativa, portadora de vida y apunta a la plena realización del gran potencial para el bien y la felicidad que Dios puso en cada uno de nosotros".

El Papa se refirió luego a "la tragedia de la división" y "la gran ruptura con el pasado católico escocés que tuvo lugar hace 450 años", y dio gracias a Dios por "los progresos conseguidos a la hora de curar las heridas que dejó en herencia ese período, sobre todo el sectarismo que ha seguido levantando su cabeza, incluso en época reciente".

En ese marco alabó la participación de los obispos católicos en "Action of Churches Together in Scotland" (Acción conjunta de las Iglesias en Escocia) cuyo objetivo es "la reconstrucción de la unidad entre los seguidores de Cristo llevada a cabo con constancia y empeño".

"Podéis estar orgullosos de la aportación de las escuelas católicas escocesas para superar el sectarismo y construir buenas relaciones entre las comunidades", afirmó el Santo Padre.

Por ello animó a alentar "a los maestros católicos en su tarea, poniendo un énfasis especial en la calidad y la profundidad de la educación religiosa para preparar un laicado católico bien informado y preparado para cumplir su misión".

"Una fuerte presencia católica en los medios de comunicación, en la política nacional, la magistratura, los ambientes profesionales y las universidades enriquecerá de seguro la vida nacional escocesa", dijo el Papa.

Finalmente Benedicto XVI se refirió a la visita que realizará a Escocia en este año: "mientras se preparan para la Visita Apostólica, aliento a su gente a rezar para que sea un tiempo de gracia para toda la comunidad católica. Tomen esta oportunidad para profundizar en la fe de los católicos y renovar su compromiso de ser testigos del Evangelio. Como los monjes de Iona que difundieron el mensaje cristianos a lo largo y ancho de Escocia, permítanles ser testigos de fe y santidad para los escoceses de hoy".





sábado, 6 de febrero de 2010

Para valorar la Santa Misa - P. Jorge Loring

Para valorar la Santa Misa
P. Jorge Loring, SJ


Muchos católicos expresan que ir a Misa les aburre... y probablemente es porque nadie les ha explicado el valor de la Santa Misa. El Padre Jorge Loring, SJ, sacerdote jesuita español, nos interpela en este video para profundizar en su significado.

Responde contundentemente a la pregunta: ¿porqué hay que ir a Misa?.




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