Mostrando las entradas con la etiqueta Herejía Modernista. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Herejía Modernista. Mostrar todas las entradas

viernes, 6 de junio de 2025

El Santo Padre, expectativas - P. Luis Moisés Jardín Lahetjuzan

El Santo Padre, expectativas
Pbro. Luis Moisés Jardín Lahetjuzan


[FVN] No sé lo que dirá Su Santidad León XIV sobre los modernistas, obispos, sacerdotes, laicos. Ruego que pueda recuperarlos de sus errores, aberrantes muchos, con paciencia, firmeza, caridad, justicia. Ruego para que pueda conducirlos hacia la verdadera fe. Que sean fieles seguidores de Nuestro Señor Jesucristo, respetuosos de la tradición, obedientes al Magisterio perenne de la Santa Madre Iglesia.

No podemos olvidar, ni tomar ligeramente lo que enseña San Pio X en la Carta Enciclica «Pascendi» sobre los modernistas. Un párrafo dice:

Por ello, venerables hermanos, no es de maravillar que los modernistas ataquen con extremada malevolencia y rencor a los varones católicos que luchan valerosamente por la Iglesia. No hay ningún genero de injuria con que no los hieran; y a cada paso los acusan de ignorancia y de terquedad. Cuando temen la erudición y fuerza de sus adversarios, procuran quitarles la eficacia oponiéndoles la conjuración del silencio. Manera de proceder contra los católicos tanto más odiosa cuanto que, al propio tiempo, levantan sin ninguna moderación, con perpetuas alabanzas, a todos cuantos con ellos consienten; los libros de éstos, llenos por todas partes de novedades, recíbenlos con gran admiración y aplauso; cuanto con mayor audacia destruye uno lo antiguo, rehúsa la tradición y el magisterio eclesiástico, tanto más sabio lo van pregonando. Finalmente, ¡cosa que pone horror a todos los buenos!, si la Iglesia condena a alguno de ellos, no solo se aúnan para alabarle en público y por todos los medios, sino que llegan a tributarle casi la veneración de mártir de la verdad”.

miércoles, 18 de febrero de 2015

La Iglesia en la Actualidad [Audio] - P. Julio Meinvielle

La Iglesia en la Actualidad
[Audio]
P. Julio Meinvielle


Audio completo de la Conferencia del R. P. Dr. Julio Menvielle pronunciada en el Colegio de La Salle (Buenos Aires, Argentina) el 3 de Agosto de 1968. 


Bajo el título de “La Iglesia en la Actualidad” el P. Julio Meinvielle, una de las mentes más lúcidas de la Argentina del Siglo XX, dictó una histórica conferencia en Buenos Aires que mantiene una enorme vigencia hasta el día de hoy y que se puede escuchar al final de este post. Se trata de una destacada pieza de contenido profético-doctrinal que deja al desnudo los embauques y desmanes de la “secta modernista” que anida en el interior de la Iglesia y que intenta “demolerla” desde dentro. Al final del audio se escuchan también las breves palabras que el P. Antonio de Monterroso dirigió al nutrido auditorio, concluida la Conferencia.

Es cada vez más evidente que el mundo marcha hacia la confusión de todas las ideas, de todas las religiones, de todas las normas de pensamiento. Se intenta plasmar mediante el poderoso influjo de los medios de comunicación una sociedad mundial sin fronteras, sin Iglesia y sin jerarquía, donde se han de dar cita todos los vicios y corrupciones, fomentados a través de la prensa, la radio, la televisión, el cine y las redes sociales, buscando una despersonalización homogénea y total. Pero una cosa es ver este triste proceso hoy, cuando ya está muy avanzado y en estado de descomposición, y otra era denunciarlo hace casi cincuenta años atrás. El P. Meinvielle advirtió hacia donde iríamos si no volvíamos a la doctrina católica de siempre. Y esto le acarreo muchas incomprensiones. 

Alguno podrá decir que ahora pasa lo mismo que hace 50 años y que por lo tanto no hay nada que temer: sólo es más de lo mismo. Y es esto en cierto sentido verdadero. Pero lo que ha cambiado es la virulencia del mal, su radicalización y su  generalización en el Pueblo de Dios. Lo que hasta ayer era loco, hoy es moneda corriente. Y muchos católicos, una inmensa cantidad de ellos, no advierten la gravedad de lo que sucede.

Transcribimos a continuación –extractado– parte del mensaje del P. Meinvielle, que salvo algunos breves pasajes que podrán sonar para algunos como “fuera de época”, sustancialmente está tan vigente como el día en que fue pronunciado: 

sábado, 1 de septiembre de 2012

El Modernismo: Crisis en las Venas de la Iglesia - P. Alfredo Sáenz

El Modernismo
Crisis en las Venas de la Iglesia
R. P. Dr. Alfredo Sáenz, SJ



El próximo viernes 07 de Septiembre a partir de las 20.30 hs. contaremos con la presencia, en la ciudad de Mar del Plata, del Sacerdote Jesuita R. P. Alfredo Sáenz, SJ, Doctor en Teología y prestigioso Conferencista Internacional, quien presentará en esta oportunidad su último libro titulado "El Modernismo. Crisis en las Venas de la Iglesia". Este libro constituye el Tomo XI de la Serie “La Nave y las Tempestades” de Editorial Gladius.


Organizada por la Asociación “Fraternidad de Vida Nueva”, el P. Sáenz hará la presentación de esta “Undécima Tempestad” del “modernismo” en el Multiespacio Cultural "EL CAMINO", Av. Luro 4344 - 1º Piso de nuestra ciudad de Mar del Plata y con ingreso libre de aranceles.

Para mayor información, pueden llamar por teléfono al (0223) 495-0465 ó (0223) 154-36-3298.

jueves, 2 de septiembre de 2010

No podemos pertenecer a la misma Iglesia - Luis Fernando Pérez Bustamante

No podemos pertenecer a la misma Iglesia
Luis Fernando Pérez Bustamante


Vaya por delante que de ninguna de las maneras pretendo que lo que voy a escribir en este post sea la opinión de la Iglesia, en especial de su jerarquía, con los obispos y el Papa a la cabeza. Quede claro que bajo ningún concepto pretendo tener más “autoridad” -tampoco menos- que la que pueda tener cualquier católico fiel a la Iglesia por su condición bautismal de rey y sacerdote. Es decir, yo ni quito ni pongo. Ni echo ni dejo de echar a nadie de la comunión eclesial. Primero porque no puedo. Segundo porque aunque pudiera, no me corresponde a mí esa tarea. Pero sí que puedo, e incluso debo, dar mi opinión y las razones de la misma.

Y es mi opinión que no podemos formar parte de la misma Iglesia aquellos que, por un lado, pensamos que no da lo mismo creer una cosa que la contraria y los que creen que sí da lo mismo. No podemos formar parte de la misma Iglesia los que defendemos la idea de que todos los fieles deben acatar lo que enseña el magisterio y los que piensan que se puede disentir del mismo en prácticamente cualquier punto. En definitiva, no podemos formar parte de la misma Iglesia quienes profesamos la fe católica y quienes profesan una fe hecha a imagen y semejanza de sus opiniones particulares sobre la práctica totalidad de las doctrinas y enseñanzas éticas y morales de la Iglesia Católica.

Y como quiera que no podemos formar parte de la misma Iglesia, no tiene sentido que nos engañemos y engañemos al mundo bajo un ropaje hipócrita de unidad eclesial y canónica que no refleja la verdadera naturaleza de nuestras radicales diferencias. A nadie le cabe la menor duda de que Cristo desea la unidad de todos los cristianos. Pero sólo a los necios se les ocurriría pensar que la misma puede producirse a costa de la verdad o a costa de negar lo evidente. Por ejemplo, a mí me encantaría estar en la misma Iglesia que mis amigos protestantes. Y tengo unos cuantos. Pero no se me ocurre pensar que podemos tomar la misma comunión cuando ni tan siquiera podemos ponernos de acuerdo en la presencia real de Cristo y la naturaleza sacrificial de la Eucaristía, o cuando somos incapaces de creer lo mismo sobre algo tan elemental como el bautismo. Si no tenemos la misma fe, podremos orar juntos pero no estar en comunión plena.

Si eso ocurre con los protestantes, y de paso con los ortodoxos, ¿qué nos hace pensar que no pasa exactamente lo mismo con los que creen y dicen ser católicos pero, de hecho, están más lejos de la fe católica que muchos protestantes y la inmensa mayoría de los ortodoxos?. Hablando claro y poniendo nombres ¿qué pintan en la misma Iglesia Masiá, Arregi, Vidal o Torres Queiruga y Pérez Bustamante, Iraburu, Moreno Ramos o Fernández de la Cigoña?. ¿Es que yo voy a estar en la misma Iglesia que un señor que dice “el dogma de la Trinidad, tal como quedó formulado allá por el siglo IV, en el Concilio de Nicea y en el de Constantinopla es un galimatías” que expresa “la fe cristiana en términos torpes"?. ¿Acaso voy a estar en la misma Iglesia que un señor que niega la resurrección real de Cristo y que asegura que si aparecieran los restos de su cuerpo sería una de las mejores noticias de su vida?. ¿A cuento de qué yo voy a tomar la misma Eucaristía con esas personas?. ¿A cuento de qué la voy a compartir con quienes creen que esas personas son hermanos en la fe?. Si ellos son católicos, también lo son los Testigos de Jehová, los cuáqueros o los veterocalendaristas orientales.

Seamos honestos. Quitémonos toda máscara. Tengamos la decencia de ser fríos o calientes, en vez de tibios. Si la progresía eclesiástica pseudo católica quiere otra Iglesia, otra fe, otro credo, que abandone de una vez por todas la Iglesia Católica. Que abandone la Iglesia de Nicea, de Trento y de un Vaticano II interpretado bajo la hermenéutica de la continuidad y en comunión con el Papa y no bajo el espíritu de la mentira al que los progres identifican blasfemamente con el Espíritu Santo.

Una vez cada cual en su sitio, podremos rezar con ellos como rezamos de vez en cuando con protestantes y ortodoxos. Pero fuera farsas. Fuera pantomimas. Fuera engaños. No profesamos la misma fe. No tiene sentido que nos sentemos a la misma mesa del Señor.

¿Quieren ser católicos?. Que se conviertan a la fe católica. La gracia de Dios les capacita para eso y para más. Y en el proceso de conversión contarán con nuestras oraciones, nuestro apoyo y nuestra paciencia. Pero si se niegan, lo mejor que pueden hacer es coger la puerta y largarse. Y si no lo hacen, pienso que los pastores deben de invitarles a hacerlo. Incluso en determinados casos, deben de empujarles fuera. Los apóstoles lo hicieron y no les fue mal. No sé qué ha cambiado para que hoy no se haga lo mismo. No podemos ir de la mano con los herejes y apóstatas.








jueves, 19 de agosto de 2010

Instaurar todo en Cristo amando profundamente a Dios - Benedicto XVI

Instaurar todo en Cristo amando profundamente a Dios
Benedicto XVI


VATICANO, 18 Ago. 10 (ACI).- En su habitual catequesis de la Audiencia General de los miércoles, celebrada en el Palacio Apostólico de Castel Gandolfo, el Papa Benedicto XVI habló sobre San Pío X, a quien la Iglesia celebra el 21 de agosto. Sobre él, el Santo Padre dijo que los fieles pueden aprender que sólo estando verdaderamente enamorados del Señor, en una profunda unión con Él, se puede llevar a los hombres a Dios para instaurar todo en Cristo.

"El Pontificado de San Pío X ha dejado un signo indeleble en la historia de la Iglesia, caracterizado por un notable esfuerzo de reforma, sintetizada en el lema «Instaurare Omnia in Christo», renovar todas las cosas en Cristo", dijo el Papa.

En este sentido, señala Radio Vaticano, Benedicto XVI evocó las numerosas iniciativas de un Papa "que cuando fue elegido el 4 de agosto de 1903 no se sentía a la altura". San Pío X reorganizó la Curia Romana, inició los trabajos para la redacción del Código de Derecho Canónico, y la revisión de los estudios y del método de formación de los futuros Sacerdotes con la fundación de varios Seminarios regionales. Asimismo se ocupó de la formación doctrinal del pueblo de Dios, trabajando para que se lograra elaborar un Catecismo único.

"Como auténtico pastor que era había comprendido que la situación de la época, debido al fenómeno de la inmigración, hacía necesario un Catecismo al que cada fiel pudiera hacer referencia independientemente del lugar y de las circunstancias de vida. Como Pontífice elaboró un texto de Doctrina Cristiana para la Diócesis de Roma, que se difundió por toda Italia y en el mundo. Este Catecismo llamado «de Pío X» ha sido para muchos una guía segura en el aprendizaje de la verdad de la fe, gracias a un lenguaje sencillo, claro y preciso, y por su eficacia expositiva".

Entrada destacada

Magnifica humanitas: luces y sombras en la Encíclica inaugural de León XIV - Mario Caponnetto

Magnifica humanitas : luces y sombras en la Encíclica inaugural de León XIV Mario Caponnetto               Finalmente, el pasado 25 de mayo ...